13 enigmas de la personalidad que no conocías

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La personalidad es una de las temáticas más estudiadas en psicología. Algunos autores representantes de la psicología humanista, han dado referencias respecto al concepto de personalidad. Así́, por ejemplo, Allport indica que: “personalidad es la organización dinámica en el interior del individuo de los sistemas psicofísicos que determinan su conducta y pensamiento característico”, y aunque muchos psicólogos no coincidan con este autor en incluir aspectos físicos como elementos de la personalidad, sí es interesante significar las ideas de sistema, integralidad y dinamismo presentes en su definición.

Por otro lado, la idea de sistema, de integralidad, también se advierte en el pensamiento Rogeriano: “el organismo es en todo momento un sistema organizado total, la modificación de cualquier parte puede producir cambios en cualquier otra. La estructura del sí mismo, es una configuración organizada de percepciones que son admisibles a la conciencia”, considerando a la personalidad como la organización de la experiencia, la relación de la conducta con el sí mismo”.

Abraham Maslow por su parte, hace referencia a un principio holístico que posibilita la unidad de las múltiples motivaciones humanas. La personalidad es, la categoría de la psicología que designa esta especificidad de la subjetividad humana. La personalidad hace referencia al nivel integrador de la subjetividad individual y a las regularidades de la compleja organización subjetiva que subyace en el proceso de regulación del comportamiento individual, la explicación de los aspectos psicológicos esenciales del sujeto regulador de la actividad.

Los aspectos más significativos de la personalidad es el nivel de integración de la subjetividad humana y a lo que los psicólogos llamamos “personalidad” por lo mismo, a continuación describiré 13 enigmas acerca de la personalidad que quizás no conocías y que te vendría bien conocer:

  1. Estamos ante una realidad que es subjetiva, psicológica, de modo que no podemos apreciar directamente su expresión. Solo apreciamos la conducta, el comportamiento, las expresiones verbales.
  2. Esta realidad supone un reflejo activo, mediatizado, construido de la realidad objetiva y también subjetiva.
  1. La subjetividad está integrada, organizada en diversos subsistemas o configuraciones parciales con diversos grados de complejidad en perpetua interrelación.

Los contenidos psicológicos integradores de la personalidad, originan una entidad nueva, diferente e irreducible a cada uno de ellos por separado, existiendo una relación dinámica y dependencia funcional entre dichos contenidos y entre estos y el sistema personológico como totalidad.

  1. La personalidad constituye el nivel más complejo de integración y organización de los procesos psicológicos a nivel individual que intervienen en la regulación del comportamiento, por tanto esto presupone en sí la existencia de otros niveles de regulación menos complejos e integrados. Por ejemplo, es psicológico pero no personológico: la capacidad de observación, excitabilidad, velocidad de reacción, volumen de la memoria, contenidos sin implicación que no deciden en la regulación comportamental, que no movilizan el comportamiento.
  1. La integración y organización psicológica permite la conformación de una identidad psicológica, una noción de sí mismo o autoconciencia cuyo surgimiento marca la aparición de la personalidad y que se mantiene en proceso de enriquecimiento a lo largo de toda la vida.
  1. La personalidad es singular, irrepetible. La personalidad posee particularidades cualitativas e irrepetibles en cada sujeto. La naturaleza de los conflictos es diversa para cada cual a partir del carácter único e individualizado de la organización personológica. En cada sujeto como individualidad, según su historia personal, predomina uno u otro grado de complejidad funcional de la personalidad.
  1. Es estable aunque no estática. La personalidad y las peculiaridades de las formaciones psicológicas que la integra se caracterizan de modo relativamente estable. Esto parece controversial pero aún así, la personalidad es dinámica y cambiante.
  1. La personalidad es dinámica, procesal, en movilidad, en activación y desactivación de configuraciones. Los contenidos personológicos, en su movilidad, alternan su significación y valor, de acuerdo con el subsistema de integración personológica en el cual estén interviniendo.
  1. La personalidad se encuentra en constante cambio y desarrollo.
  1. Es una entidad abierta, en permanente intercambio con el medio exterior.
  1. Su función es la de orientar, dirigir el comportamiento, regular y autorregular. 
  1. En la base de esta integración y de la función de regulación está la unidad de procesos afectivos y cognitivos constitutiva de sentidos psicológicos.
  1. La personalidad posee una determinación histórica-cultural en los cuales se inserta el individuo. Deviene como producto tardío de las relaciones humanas.

Referencia: Dàvila, Zoe Bello; Julio Cèsar Casales Fernàndez. “Psicología general” Editorial Félix Varela La Habana, 2003 Pág. 77

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