25 poderes terapéuticos del juego

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En el año 1999 Schaefer  describió los poderes terapéuticos del juego. A partir de una revisión de la literatura identificó 25 factores terapéuticos, los cuales serán examinados a continuación.  

  1. Autoexpresión

Es posible que el principal poder terapéutico del juego descrito en la literatura sea su poder de comunicación. En el juego los niños pueden expresar mejor sus pensamientos y sentimientos conscientes que solamente con palabras; se sienten naturalmente cómodos con la expresión a través de actividades de juego con materiales concretos.

  1. Acceso al inconsciente

Por medio de los juguetes, juegos y materiales elegidos especialmente por sus cualidades terapéuticas y como estímulos neutros, el niño puede revelar conflictos inconscientes mediante los mecanismos de defensa: de proyección, desplazamiento y simbolización. Con el apoyo del terapeuta de juego y en un ambiente seguro, el niño puede empezar a transformar e integrar deseos e impulsos inconscientes dentro del juego y acciones conscientes.

  1. Enseñanza directa e indirecta

El juego le permite superar de ciencias en el conocimiento y las habilidades del cliente a través de la instrucción directa. Por ejemplo, cuando se enseñan habilidades sociales usando muñecos, marionetas e intercambio de papeles, es más probable que los niños aprendan y recuerden las lecciones. El uso de juegos y diversión captura la atención de los niños y aumenta su motivación para aprender.

  1. Abreacción

Por medio del uso del juego los niños recrean y alivian experiencias estresantes y traumáticas y adquirieren de ese modo una sensación de poder y control sobre ellas. A través de recreaciones repetitivas del juego, el niño puede lograr gradualmente la asimilación mental y el dominio de pensamientos y sentimientos desagradables.

  1. Inoculación del estrés

La ansiedad anticipatoria por eventos estresantes inminentes como una mudanza familiar, el inicio de la escuela, el nacimiento de un hermano o la visita al médico o el dentista puede ser disminuida si se representa ese suceso con antelación. Al representar con juguetes en miniatura exactamente lo que se puede esperar y usar un muñeco para modelar habilidades de afrontamiento, lo desconocido puede hacerse familiar y menos atemorizante para el niño.

  1. Contracondicionamiento del afecto negativo

Dos estados internos mutuamente excluyentes, como ansiedad y relajación o depresión y ganas de jugar, no pueden coexistir al mismo tiempo. De este modo, permitir que un niño juegue a las escondidas en un cuarto oscuro puede ayudarlo a vencer el miedo a la oscuridad.

  1. Catarsis

La catarsis permite llevar a cabo y concluir una liberación afectiva previamente restringida o interrumpida por medio de la expresión emocional (por ejemplo, el llanto) o actividad (por ejemplo, reventar globos, aplastar plastilina o golpear un saco de arena). La liberación emocional es un elemento crucial en la psicoterapia.

  1. Afecto positivo

Mientras juegan, los niños suelen sentirse menos ansiosos o deprimidos. Las actividades disfrutables contribuyen a una mayor sensación de bienestar y de menor angustia. En el juego, es probable que niños y adultos mejoren su estado de ánimo y sentido de bienestar.

  1. Sublimación

La sublimación permite la canalización de impulsos inaceptables en actividades sustitutas que son socialmente aceptables. El niño que golpea físicamente a otro puede ser reorientado, ayudado a practicar y aprender por medio de la repetición de alternativas como la expresión en juegos de mesa “belicosos” (ajedrez, damas chinas), juegos de cartas (naipes) o actividades deportivas competitivas.

  1. Apego y mejora de la relación

Se ha encontrado que el juego facilita el vínculo emocional positivo entre padres e hijos.  Los  beneficios se reflejan en mejoras en la empatía de los padres-hijos, en la percepción de cambios positivos en el ambiente familiar, en la autoestima, en la percepción del ajuste del niño y de sus problemas conductuales, así como del autoconcepto del niño y de los cambios en su conducta de juego.

  1. Juicio moral

Piaget fue el primero en afirmar que la creación espontánea de reglas y su cumplimiento por parte de los niños en las situaciones informales y no supervisadas de juego son una experiencia crucial para el desarrollo del juicio moral maduro. Las experiencias de juego ayudan a los niños a dejar atrás la primera etapa del realismo moral, en que las reglas se ven como restricciones impuestas de manera arbitraria por adultos con autoridad, para avanzar al concepto de moralidad que se basa en los principios de cooperación y consentimiento entre iguales.

  1. Empatía

Por medio del juego de roles los niños pueden desarrollar su capacidad de empatía, que es la habilidad de ver las cosas desde la perspectiva de otro.

13 / 14. Poder y control

Cuando juegan, los niños se sienten poderosos y en control. Pueden hacer que el mundo del juego se ajuste a sus deseos y necesidades. En marcado contraste con la sensación de desamparo que experimentan durante un desastre, el juego les ofrece un fuerte sentido de poder y control. El niño tiene dominio sobre los materiales de juego y determina qué y cómo jugar durante la sesión de terapia. Al final, esta respuesta rival (poder) ayuda a superar los sentimientos de inseguridad y vulnerabilidad del niño.

15/ 16. Competencia y autocontrol

El juego ofrece a los niños oportunidades ilimitadas de crear (a través de los cuentos, de los mundos construidos en una caja de arena o de los dibujos), lo que les permite obtener un sentido de competencia y autoeficacia que estimula su autoestima. Además, al participar en actividades lúdicas o en el juego de construcción, los niños aprenden autocontrol por medio de la detención del pensamiento y la conducta, lo que puede ayudarles a detenerse, pensar y planear por adelantado.

  1. Sentido de sí mismo

El juego también le brinda la oportunidad de percatarse del poder de ser un individuo por derecho propio, de pensar por sí mismo, de tomar sus propias decisiones y de descubrirse.

  1. Desarrollo acelerado

En el juego, los niveles de desarrollo de los niños en edad preescolar pueden avanzar más allá de los logros comunes de su función y edad a un grado de pensamiento que sólo se volverá característico más adelante.

  1. Solución creativa de problemas

Dado que en el juego importa más el proceso que el producto final, los niños tienen la libertad de proponer, sin temor a las consecuencias, combinaciones y descubrimientos novedosos que pueden ayudarlos a resolver problemas sociales y los propios.

  1. Fantasía de compensación

En el juego, los niños pueden obtener la graticación sustituta inmediata de sus deseos. Un niño miedoso puede ser valiente o uno débil puede ser fuerte.

  1. Prueba de realidad

Las experiencias de juego permiten a los niños interpretar las señales en las situaciones sociales y ayudarlos a distinguir la fantasía de las situaciones reales. En el juego social de simulación, los niños alternan a menudo entre los roles que están representando y su yo real.

  1. Ensayo conductual

Conductas socialmente aceptables, como la asertividad en oposición a la agresividad, pueden ensayarse y practicarse en el ambiente seguro del juego. Por medio del uso de marionetas o el juego de roles, el terapeuta infantil y de juego puede modelar conductas nuevas que sean más adecuadas para el niño, que éste puede practicar luego de manera repetida para asegurar el desarrollo y dominio de la habilidad.

  1. Construcción del rapport

Uno de los poderes terapéuticos más importantes del juego es el componente relacional de la construcción del rapport. Esto ocurre cuando el paciente responde de manera positiva al terapeuta alegre y amante de la diversión.

  1. Terapia de juego normativa

El enfoque normativo ecléctico cree que los terapeutas de juego se vuelven diestros en numerosos poderes terapéuticos y los aplican de manera diferencial para satisfacer las necesidades individuales de los clientes. El enfoque normativo se basa en la correspondencia individualizada, diferencial y enfocada de los poderes curativos con las fuerzas causales específicas que subyacen al problema de un cliente. Cuando los terapeutas obtienen mayor comprensión de esos mecanismos de cambio, pueden satisfacer con mayor eficacia las necesidades particulares de un cliente.

  1. Investigación futura

Aunque ahora se cuenta con numerosos estudios de resultados que atestiguan la eficacia de la terapia de juego con niños, son pocos los estudios sobre el proceso de la terapia de juego. Los estudios del proceso pretenden identificar los mediadores específicos, es decir, los factores terapéuticos que produjeron el cambio deseado en la conducta del cliente.

Por ultimo, los factores terapéuticos del juego no deben considerarse misteriosos sino capaces de ser entendidos, modificados e incluso plenamente controlados. Se requiere de mayor investigación para esclarecer los poderes terapéuticos específicos del juego que son más eficaces en el tratamiento de problemas específicos que presentan los pacientes.

REFERENCIA: Aborn, A. I. “Play and positive emotion” In C. E. Schaefer (Ed.), e therapeutic powers of play (pp. 291–308). Northvale, NJ: Aronson. 1993.

Axline, V. M. “Play therapy: e inner dynamics of childhood” Boston, MA: Houghton Mi in. 1947.

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