4 estadios que utiliza todo terapeuta profesional

terapeuta profesional

El terapeuta profesional es alguien que facilita la exploración y resolución de aspectos y problemas presentados por un paciente.  En las interacciones asistenciales se reconocen cuatro componentes: (1) alguien que solicita ayuda, (2) alguien que desea dar dicha ayuda que también (3) es capaz de o está habituado a hacerlo (4) en un entorno que permita dar y recibir dicha ayuda.

Estadios que utiliza todo terapeuta profesional

La mayoría de las interacciones terapéuticas implican datos, estadios y procesos. A continuación describiré solamente las destrezas y las estrategias asociadas con los cuatro estadios terapéuticos primarios:

  1. Relación

El primer estadio del proceso de ayuda consiste en establecer una relación terapéutica efectiva con el cliente. Esta parte del proceso se basa principalmente en la terapia centrada en la persona o el cliente y más recientemente en la teoría de la influencia social. Aunque no necesariamente el proceso de terapia debe ser el de Carl Rogers, puede ser también otro autor u corriente psicológica. Lo que en realidad es importante es la manera en que el terapeuta se relaciona con el paciente.

No puede pasarse por alto el valor potencial de una base relacional, porque la relación es la parte específica del proceso que expresa el interés y la aceptación del terapeuta por el paciente como persona única y merecedora de atención y que genera un clima de confianza suficiente para que se produzca la autoapertura y la autorrevelación. Para algunos pacientes, puede ser suficiente trabajar con un terapeuta que permanezca en este estadio.

  1. Evaluación y establecimiento de metas

La segunda fase, evaluación y definición de objetivos, se inicia normalmente al mismo tiempo o poco después de entablar la relación. En ambos estadios, el terapeuta está interesado básicamente en ayudar a los pacientes para que se exploren a sí mismos y sus preocupaciones. La evaluación está diseñada para ayudar al terapeuta y al paciente a obtener un boceto o idea más clara de lo que sucede al paciente y que le condujo a solicitar su ayuda en esta ocasión. La información recogida durante la fase de evaluación es muy útil para planificar las estrategias y también puede usarse para manejar la resistencia. Después de identificar y definir los aspectos y problemas, el terapeuta y el paciente trabajarán juntos durante el proceso de establecimiento de objetivos. Los objetivos o metas hacen referencia a los resultados específicos que el cliente desea lograr como resultado de la terapia. Los objetivos también proporcionan información útil para la planificación de estrategias de acción.

  1. Selección y aplicación de estrategias

En la tercera fase de la ayuda, selección y aplicación de las estrategias, la labor del terapeuta consiste en facilitar al paciente la comprensión y la relación entre las acciones. La introspección puede ser útil, pero ésta, a solas, puede ser mucho menos útil que la introspección acompañada de un plan de apoyo que permita al paciente convertir sus ideas nuevas o diferentes en acciones o conductas observables y específicas. Hacia el final de esta fase el terapeuta y el cliente seleccionan y secuencian un plan de acción o de estrategias de intervención que se basa en los datos obtenidos durante la evaluación y que esté diseñado para que el paciente pueda alcanzar los objetivos establecidos. Al elaborar los planes de acción, es importante seleccionar uno referido a los problemas y objetivos identificados y que no esté en conflicto con los valores y creencias iniciales del paciente.

  1. Evaluación y conclusión

La última fase importante de este proceso, la evaluación, implica evaluar la efectividad de sus intervenciones y los progresos que el paciente ha realizado en su propósito de obtener los objetivos establecidos. Este tipo de evaluación le permite saber cuándo finalizar o cuándo reorganizar sus planes de acción. Además, las señales observables y concretas de progreso refuerzan normalmente a los pacientes que suelen desanimarse fácilmente durante el proceso terapéutico.

Referencia: WILLIAM H. CORMIER y L. SHERILYN CORMIER y colaboradores. “ESTRATEGIAS DE ENTREVISTA PARA TERAPEUTAS Habilidades básicas e intervenciones cognitivo-conductuales” 3ra. Edición: © EDITORIAL DESCLEE DE BROUWER, S.A. 2000. España. Pág. 21

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