5 Tipos de reforzadores más frecuentes

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Existen varios tipos de reforzadores, todos los cuales fortalecen la conducta de la misma manera en que las varillas de acero refuerzan o fortalecen el concreto.

La presencia de reforzadores positivos (como la comida) aumenta o incrementa la probabilidad de que la conducta vuelva a ocurrir. Los reforzadores negativos (como la terminación de una descarga eléctrica) también incrementan la probabilidad de que una conducta se repita, pero lo hace reduciendo o eliminando algo desagradable del ambiente. A continuación se presentan 5 de los tipos de reforzamientos más frecuentes.

  1. Castigo

Aunque todos los reforzadores (positivos y negativos) incrementan la probabilidad de que una conducta ocurra de nuevo, el castigo es cualquier evento cuya presencia disminuye la probabilidad de que la conducta en curso vuelva a ocurrir. El reforzamiento siempre fortalece la conducta; el castigo la debilita. El entrenamiento de evitación implica el aprendizaje de una conducta deseable que impide la ocurrencia de una condición desagradable, como el castigo.

  1. El condicionamiento operante es selectivo

Algunos estudios han
revelado que en el condicionamiento operante es más fácil condicionar
las conductas que los animales por lo general realizarían en la situación de entrenamiento. Esas conductas varían de una especie a otra e
imponen importantes limitaciones en el condicionamiento clásico y el
operante.

  1. Conducta supersticiosa

Cuando algo que hacemos es seguido de cerca por un refuerzo, tendemos a repetir esa conducta incluso si en realidad no fue responsable de producir el reforzamineto. Dichas conductas se denominan supersticiosas. Los animales y los seres humanos exhiben conductas supersticiosas.

  1. Desamparo aprendido

Se conoce como desamparo aprendido a la incapacidad para evitar o escapar de un estímulo desagradable o aversivo que ocurre como resultado de la exposición previa a estímulos dolorosos inevitables. El desamparo aprendido, cuya existencia se ha demostrado en animales y seres humanos, se asocia con muchos de los síntomas característicos de la depresión.

  1. Moldeamiento del cambio conductual por medio de la biorretroalimentación

Cuando se utiliza el condicionamiento operante para controlar ciertas funciones biológicas, como la presión sanguínea, la temperatura de la piel o el ritmo cardiaco, se conoce como biorretroalimentación. La neurorretroalimentación es el uso de la biorretroalimentación para monitorear y controlar las ondas encefálicas. La biorretroalimentación y la neurorretroalimentación se utilizan para tratar varios problemas médicos, permitiendo a los pacientes tomar control de su tratamiento.

Referencia: Morris, G. Charles. “Psicología” Decimotercera edición. Editorial Pearson. México. 2009. Pág. 230

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