Amor no correspondido

amor no correspondido

Dos años han pasado desde que sucedió aquello que cambiaría mi vida para siempre, aquel inesperado suceso que nunca pensé me pasaría.

Todo comenzó cuando conocí a Karen, una chica sencilla, con una hermosa silueta y una personalidad encantadora. Ella era la causante de mis desvelos. Colegiala, entregada a sus estudios y con una actitud desafiante era lo que encendía el fuego de la atracción. Simplemente candente a mi parecer.

El momento parecía perfecto. La tarde estaba rojiza con un toque de romanticismo, el ambiente era acogedor y la música complementaba todo el ambiente para poder expresarle mis más sinceros sentimientos a esta chica que se robó mi corazón.

Había escrito días antes en una hoja de papel todo lo que sentía por ella, mis más nobles sentimientos por primera vez estaban reproducidos en una hoja de papel, una hoja de papel llevaba la justificación de mis insensibilidades. Aquella tarde Llegué a su casa, estaba nervioso y tartamudeando le dije: “Hola”. Nunca pensé que decir una sola palabra me iba a costar tanto trabajo, pero lo logré con un nudo en la garganta. Mi respiración se aceleró, mis ojos no dejaban de observar su brillo, su sonrisa me hacía crear un mundo maravilloso, me hacía entrar en un trance profundo. Recibió mi escrito con agrado, no permití que lo leyera estando yo presente, estaba totalmente nervioso y paralizado. Decidí irme a casa a esperar. Para cuál fue mi sorpresa al día siguiente… Me encontraba en el colegio con una de mis amigas de confianza, noté que algo extraño pasaba y mi curiosidad por saberlo me intranquilizaba. Pregunté: “¿Qué sucede?”. Mi amiga un poco indignada conmigo me muestra un papel, con los ojos bien abiertos no podía creer lo que veía, era una copia de la carta que le había entregado a Karen. Al ver la expresión de sorpresa en mi rostro añadió las siguientes palabras: “Ella le sacó copia a lo que le enviaste y lo repartió a todos para que se burlaran de ti”.

Oscuridad, destierro, vergüenza, ansiedad. No sabía qué pensar, a donde ir, qué hacer. Todos mis sentimientos recorrían los pasillos del colegio ¿Por qué hizo eso? Castigan a un hombre que trata de ser feliz, ¿Por qué me hizo sufrir? Como era posible que la belleza lograba cubrir la maldad que ella llevaba por dentro. En ese momento quede sin palabras y sin ganas de seguir escribiendo, desde esa vez, cerré mi mente y mi corazón hacia las mujeres. Solamente no quería volver a ser lastimado de nuevo.

Amor, sentimientos y emociones

Así como en el caso de este chico, existen muchas personas que luego de vivir un amor no correspondido son incapaces de controlar sus emociones. Incapaces de controlar su ego, orgullo, envidia, ira y depresión por la serie de emociones y sentimientos que deja un amor no correspondido.

Es difícil lidiar cuando el amor, los sentimientos y las emociones se ven envueltos en una situación incómoda. Así como un amor no correspondido, en la mayoría de casos sucede lo que el chico decía: “cerré mi mente y mi corazón”. A pesar de que este caso es sobre un chico, también las mujeres que sufren un amor no correspondido tienden a “cerrar su mente y corazón” hacia los hombres.

“Cerrar la mente y el corazón” es más un mecanismo de defensa que las personas utilizan para no volver a ser lastimados. Sin embargo, inconscientemente se hacen más daño porque al “cerrar la mente y el corazón” los sentimientos y emociones se estigmatizan a tal punto de afectar la personalidad.

Ser libres de un amor no correspondido

Siempre he pensado que como personas tenemos el derecho de ser libres, pero NO podemos ser libres si existen cadenas que nos atan a un pasado doloroso. Por ejemplo: un amor no correspondido puede dejar huellas que duelen aún después de 20 años. Creo que la única manera de ser libre luego de un “amor no correspondido” es perdonar. No solo al otro, sino a nosotros mismos para limpiar nuestro corazón.

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