Còmo funciona la ansiedad

Còmo funciona la ansiedad

La ansiedad es el polo opuesto a la paz interior. Algo que me inquieta de la ansiedad es que para que la misma funcione se debe tener una reserva de energia que se mantiene activa siempre.

La ansiedad funciona con cualquier esfuerzo que la persona haga. Por ejemplo: Durante un juego para resolver un problema intelectual, asi como para devolver un servicio de tenis. Ambos juegos implican una activaciòn de una reserva de energia.

No obstante, cuando la activaciòn es desproporcionada con respecto a la tarea concreta que tenemos que llevar a cabo, el monto extra de energia se convierte en ansiedad. Y, en tal caso, el grado de activaciòn que resultaria adecuado para enfrentarse a una determinada tarea es tan intenso que interfiere con la situaciòn e impide la emisiòn de una respuesta adecuada.

Cómo funciona la ansiedad

Durante el estado de ansiedad, la atenciòn queda atrapada en la fuente de la amenaza, dificultando asi que la conciencia se fije en otras cosas. Este deficit de atenciòn en condiciones de estres se halla ampliamente documentado. En un estudio, ya clasico, se so- metio a un grupo de voluntarios a una inmersiòn marina simulada dentro de una camara de presiòn. Los ostensibles cambios evidenciados por la instrumentaciòn de la camara ubicada realmente bajo el agua reproducian las condiciones fisicas que acompañan a una autentica inmersiòn en las profundidades del mar, y generaban, en consecuencia, en los sujetos cierta sensaciòn de peligro. Los voluntarios, a quienes se habia encomendado una determinada tarea, debian, ademàs, controlar el parpadeo de una luz. La investigaciòn demostrò que cuanto mayor era la ansiedad, mayor era tambien la tendencia a dejar de prestar atenciòn a la luz.

Cuando la respuesta de estres activa nuestra atenciòn, esta se focaliza en la amenaza inmediata; algo muy adecuado, por cierto, cuando la atenciòn y la activaciòn corporal son proporcionales a la amenaza. Pero la tensiòn de la vida moderna rara vez permite esa opciòn. Lo mas frecuente es que tengamos que seguir con nuestras ocupaciones cotidianas mientras hacemos frente a una determinada amenaza (seguir acudiendo al trabajo mientras estamos divorciandonos ò pagar los impuestos a pesar de la grave enfermedad que atraviesa nuestro hijo).

Es como si la atenciòn focalizada en la amenaza perdurase incluso cuando debieramos aplicarla a otros asuntos, porque los pensamientos al respecto irrumpen intempestivamente en nuestra mente.

El papel de la intrusiòn en la ansiedad ha sido descrito con todo lujo de detalles por el psiquiatra Mardi Horowitz: «La intrusiòn se refiere a ideas y sensaciones dolorosas incontrolables que resultan dificiles de disipar y a la representacion directa ò simbolica del evento estresante.»

Referencia: Goleman, Daniel, “El punto ciego”. Plaza & Janes Editores, S. A. Barcelona, España. 1997. Pàg 65

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