Cómo hacer un genograma en terapia

genograma

Recuerdo bien, aquella vez cuando era estudiante de psicología en la Universidad de San Carlos de Guatemala, para mí era muy difícil comprender aquello que llamaban genograma. En verdad sigo sin entender por qué me era difícil asimilar o entender aquello que llamaban el “árbol genealógico”.

El genograma no es más que una representación gráfica del árbol genealógico de una persona. Lo más básico es tener hasta tres generaciones de una familia en el árbol. En estas tres generaciones se incluye información acerca de la estructura, los datos demográficos de los miembros y las relaciones que mantienen entre ellos.

Con el genograma se logra tener una visión acerca de la familia y brinda la posibilidad de realizar una hipótesis acerca de la relación entre el problema y el contexto familiar, la evolución del problema a lo largo del tiempo y la relación que se tiene del problema con el ciclo vital de la familia. En síntesis eso es un genograma. Sin embargo, para hacer un genograma se necesita llevar un orden cronológico.

Así entonces, para construir un genograma familiar se necesitan de tres fases sucesivas que son las siguientes:

  • Trazado de la estructura familiar
  • Recogida de la información básica sobre la familia
  • Delineado de las relaciones familiares.

Trazado de la estructura familiar

Esta primera fase supone el eje central del genograma, ya que representa cómo los diferentes miembros de una familia están biológica y legalmente unidos entre sí. En esta representación, las figuras (p. ej. cuadrado, círculo) simbolizan personas y las líneas simbolizan las relaciones que mantienen entre ellas. Además, se emplea una línea de puntos para indicar la convivencia de los diferentes miembros, “rodeando” en un mismo círculo aquellas personas que comparten domicilio. Al final de este artículo se pueden consultar los símbolos más frecuentemente utilizados.

Registro de la información familiar

Después de la primera fase de representación de la estructura familiar, es posible añadir otros datos sobre la familia, como:

  • Información demográfica: fechas de nacimiento y muerte; fecha de matrimonio, separación, divorcio, etc.; profesión, nivel educativo.
  • Información sobre el nivel de funcionamiento: datos más o menos objetivos sobre el funcionamiento médico, emocional o social de los diferentes miembros (p. ej., alcoholismo, depresión, etc.).
  • Sucesos familiares críticos: cambios de relaciones, migraciones, etc.

Registro de las relaciones familiares

La representación en el genograma de las relaciones familiares se basa tanto en el informe de la propia familia, como en la observación clínica. Se utilizan diferentes tipos de líneas para representar estas relaciones. A pesar de que los términos empleados para describir estas relaciones suelen ser difíciles de definir operacionalmente (p. ej., “fusionado”; “conflictivo”), aportan una primera información acerca del nivel de conflicto o aglutinamiento de una familia. Al final del documento se puede consultar la representación de las relaciones más habituales.

Como los modelos vinculares pueden ser muy complejas, en ocasiones es posible representarlas en un genograma aparte.

Toda esta información que proporciona el genograma ayuda a identificar posibles pautas relevantes en el funcionamiento familiar. Es importante prestar atención a la presencia de síntomas, pautas de relación o funcionamiento que se repiten en las diferentes generaciones; a las coincidencias de fechas (por ejemplo, fecha de una muerte y aparición del síntoma); y al momento del ciclo vital en el que se producen determinados acontecimientos (por ejemplo, emancipación tardía de los hijos).

Referencia: McGoldrick, M. y Gerson, R. “Genogramas en la evaluación familiar”. 3era. Edición. Editorial Gedisa. Barcelona, España. 2000.

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