Como olvidar a alguien que un día amaste

 olvidar

Antes de empezar a describir el tema “Como olvidar a alguien que un día amaste” explicare como es que se construye el amor hacia alguien y como es que las personas confunden el amor con la dependencia o adicción emocional hacia el otro.

El apego es un fenómeno emocional que hace involucrar y/o depender a una persona a tal punto de crear una especie de adicción hacia el otro. En los casos más graves cuando el apego se vuelve patológico se crean conductas de automutilación psicológica donde el amor propio, el respeto y la esencia de uno mismo quedan olvidados.

Las mujeres están más propensas a sufrir más este fenómeno de dependencia emocional ya que se apegan tanto a una persona y en algunos casos llega formarse una adicción patológica.

El apego sentimental

El apego logra formarse cuando existe afecto entre ambas personas, a tal punto de cambiar tradiciones, pensamientos, creencias y/o cultura por el otro. Aparentemente esto es bueno y se disfraza de amor y romanticismo, pero lo cierto es que cuando una persona no es sí misma y cambia por alguien más sufre una especie de despersonalización lenta e implacable por el simple hecho de convertirse en una persona “amada”.

La tradición cultural ha pretendido inculcarnos un pensamiento distorsionado y pesimista acerca del auténtico amor. Aparentemente, para la cultura el amor es un completo disparate porque tarde o temprano se vuelve en una dependencia mutua.

El apego desgasta y enferma

La persona que sufre una situación de apego o dependencia tiende a desgastarse emocionalmente por el otro esto lo hacen a través de los celos enfermizos, de vigilar constantemente al otro, de tener ataques de ira o ansiedad, de tener conductas obsesivas compulsivas, de agredir físicamente para llamar la atención, incluso hasta llegar al punto de tener pensamientos y conductas suicidas.

¿Por qué se da una situación de apego?

La inmadurez emocional es la estructura central de todo apego. No pretendo ofender al decir que una persona que tenga una situación de apego sea una persona inmadura. Por el contrario, la inmadurez emocional implica una perspectiva ingenua e intolerante ante ciertas situaciones de la vida, generalmente incómodas o aversivas.

El desapego no es indiferencia

Los problemas más recurrentes que hacen que exista un apego patológico es que se confunde el concepto de amor y de apego. De manera equivocada al escuchar la palabra “desapego” se entiende una especie de indiferencia o insensibilidad. El desapego no es eso en realidad, más bien es una manera sana de relacionarse en independencia, no siendo posesivo ni adicto a alguien.

Esta conducta de desapego es más fácil manejarla por los hombres ya que ellos pueden estar con una mujer hoy y mañana con otra, ellos no muestran una situación de apego emocional. Sin embargo, las mujeres aman y se apegan a un hombre lo que hace que sufran más cuando la relación termina.

La persona no apegada (autónoma) es capaz de controlar sus temores al abandono, no considera que deba destruir la propia identidad en nombre del amor, pero tampoco promocionar el egoísmo y la deshonestidad.

Por otro lado, la persona apegada tiene un constante miedo de perder a su pareja, de ser abandonada, de que la relación termine, porque el apego se ha vuelto una adicción patológica.

En realidad desapegarse no significa escapar de la realidad, o volverse frio en una relación. Más bien es brindar afecto de manera libre y sin oprimir al otro, es demostrar amor sin crear una dependencia en el otro.

Como olvidar a alguien que un día amaste

Olvidar a alguien implica desligarse psicológicamente de alguien, no pretendo fomentar la frialdad afectiva porque las relaciones interpersonales son las que nos hacen más humanos.

Una persona apegada o con dependencia emocional sufre una especie de adicción y para tratar una adicción se necesita de un proceso terapéutico de apoyo. La adicción, hace que una persona se sienta esclava del otro por lo que es necesario hacer que se sienta libre.

Ulises Tomas
“Algo que es cierto, es que como humanos no podemos vivir sin amor, pero sí podemos vivir sin ser dependientes emocionales de una persona”

Criterios de una persona con dependencia emocional

  • Baja tolerancia al sufrimiento
  • Incapaz de renunciar a alguien
  • Sensación de debilidad frente al otro
  • Inmadurez emocional
  • Frustración
  • Desilusión
  • Desesperanza
  • Pérdida del sentido de vida
  • Baja estima
  • Depresión

La historia afectiva de estas personas está marcada por despechos, infidelidades, rechazos, pérdidas o renuncias amorosas que no han podido ser procesadas adecuadamente. Más allá de cualquier argumento, lo primordial para el apego a la estabilidad/confiabilidad es impedir otra deserción afectiva.

¿Cómo liberarme del apego o dependencia emocional?

Existen tres premisas que considero básicas para poder empezar a formar la función del desapego.  Así como en una adicción, la primera premisa es la ACEPTACION de la situación. La segunda premisa es la GRATITUD y la tercera premisa es el AMOR.

En la premisa de aceptación se aprende a crear un impulso de desapego que ayuda a ver que la situación pasó porque existe un propósito en nuestra vida y que dejo un aprendizaje de cómo no desearíamos que fueran las cosas. Al ACEPTAR te despides emocionalmente de lo que pudo ser y no fue.

En el proceso de aceptación la tristeza y melancolía pueden llegar a ser extremas y el tiempo es indefinido, por lo mismo recomiendo que este proceso sea llevado en conjunto con un terapeuta ya que algunas veces el proceso de aceptación se queda estancado porque no hay apoyo terapéutico.

En la segunda premisa de GRATITUD empiezas a ver el aprendizaje de la relación de una forma positiva y agradeces lo que fue y no pudo ser. Es difícil ser agradecido cuando el daño está hecho, pero ser agradecidos en un momento tan difícil es algo extraordinario que no lo hace cualquiera.

Por último, la tercera premisa es el AMOR, en esta premisa empiezas a conocer el verdadero significado del amor lo que implica al mismo tiempo PERDON.

Para terminar, “olvidar a alguien que un día amaste” no es un proceso sencillo, de hecho en ocasiones es imposible “Olvidar” porque los recuerdos siempre vendrán en la mente, pero si esos recuerdos han sido procesados en las premisas de aceptación, gratitud y amor ya no dolerán.

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12 opiniones en “Como olvidar a alguien que un día amaste”

  1. Hola Juan.. .un gusto saludarte
    En realidad el único apego que es malo es el patológico creo que eso convenimos, no pretendo decir que el apego sea malo solamente el apego patológico. Por otro lado, lo que publico aquí es parte de mi experiencia como psicólogo y si hago referencia a que los hombres son los que menos sufren es porque lo tengo muy presente he tratado decenas de casos como este, pero nunca ha llegado un hombre a consulta a decirme que no puede dejar a una mujer.. un hombre prefiere “olvidar a una mujer” de otra manera (hay infinidades de maneras).
    Respecto al apego del niño, no entiendo como alguien asimila el apego del niño con el apego de adulto existe una diferencia muy grande entre ambos, ademas en el niño y la madre no solamente es un apego lo que los une sino un vinculo afectivo que son temas que no vienen con el artículo acá descrito.
    Al final… no entiendo que pretendes insinuar o que es lo que piensas de la vida o del amor. El punto aquí es el apego patológico claramente en una relación sentimental.. no tiene ninguna relación con niños. No pretendo ofender, pero no se a que quieres llegar 🙂

  2. Soy Abogado y Psicólogo y, la verdad, no he leído en mucho tiempo unas barbaridades mayores que las publicadas en este artículo. Parece que el apego sea algo malo, cuando solo lo es el apego patológico. Esto no queda claro en el artículo. Además está la sempiterna tendencia de los psicólogos a sobreproteger a las mujeres (parece que está de moda) y denominar a los hombres como seres insensibles y psicópatas carentes de empatía, pregonando frases como la siguiente: “La conducta de desapego es más fácil manejarla por los hombres ya que ellos pueden estar con una mujer hoy y mañana con otra, ellos no muestran una situación de apego emocional. Sin embargo, las mujeres aman y se apegan a un hombre lo que hace que sufran más cuando la relación termine”. ¡Vaya psicólogo! Esto simplemente no es de recibo. El sufrimiento se expresa de muchas formas, puede que hasta violentamente, y no depende del género.
    El autor podría mantener con la misma frialdad lo que un amigo mío, también psicólogo dijo al leer este artículo: “Me ha generado una duda. ¿Los niños tampoco tienen apego emocional, pueden estar hoy con una madre y mañana con otra?” Nótese que dijo niños y no niñas, porque se entiende que, siguiendo la lógica de este artículo en clave humorística, ellas sienten más apego que los niños y por eso ellas sufren más una situación de separación que ellos.
    Otro argumento ya muy agotado es el de culpabilizar a nuestra cultura de todos los males, como, en este caso, cuando dice que: “La tradición cultural ha pretendido inculcarnos un pensamiento distorsionado y pesimista del auténtico amor. Aparentemente, para la cultura el amor es un completo disparate porque tarde o temprano se vuelve en una dependencia mutua.” ¡Otra joya! Me parece que para nuestra cultura el amor no es esto precisamente, sino más bien todo lo contrario, por mucho que existan manifestaciones distorsionadas y hasta cursis, a veces, del concepto, pero el sentimiento ha sido descrito en todas las manifestaciones artísticas, filosóficas e incluso científicas como uno de los motores más potentes de la creatividad humana. Que haya situaciones dolorosas en relaciones amorosas, que pueden llegar al apego patológico, claro que si. Nadie lo discute ni lo duda.
    Pero generalizaciones de este tipo, aparte de superficiales e incorrectas, son bastante contraproducentes, por varios motivos, pero fundamentalmente porque contribuyen a generar prejuicios. Y ya sabemos adonde nos llevan éstos.

  3. En sí sentir apego, es algo normal en todas las personas, pero cuando ese apego es patologico puede traer graves consecuencias.
    Gracias Mónica, es un gusto saber que el material sea útil para ti 🙂

  4. Gracias Ulises,

    Poco a poco voy aprendiendo. No soy proclive siempre al apego. Pero en el pasado a veces lo he sido. No con todo el mundo. Pero nunca me he olvidado de mí misma, ni he obligado a otro a olvidarse de sí mismo. Por eso creo que sé amar. Sin embargo, empiezo a tener dudas hasta de mi nombre, jejeje.

    Un beso, y muchas gracias por tus artículos.

  5. Hola Mónica, gracias por leer detenidamente el artículo. Sucede que en ocasiones nos apegamos a alguien a tal punto de olvidarnos de nosotros mismos, no te preocupes a todos nos pasa, en lo personal también me ha pasado y esto que escribo es algo que sale de mi experiencia como persona y como psicólogo. Lo cierto es que si mencionas que siempre eres proclive al apego, entonces necesitas apoyo psicológico ya que al apegarte siempre a los demás solamente te causara dolor.
    En realidad no veo como enfermedad lo que te sucede, más bien es algo que le pasa a todo mundo cuando confunde el amor con la dependencia. Solamente necesitas redirigir tus sentimientos y emociones para que no suceda con frecuencia…. un saludo Mónica

  6. Hola a Tod@s, hola Ulises,

    Muchas gracias por este interesantísimo articulo. Lo he leído detenidamente. Pues me encuentro en una situación de aceptación de la realidad. He conseguido aceptar el hecho de no ser correspondida, he agradecido lo que pudo haber pero la última fase, me cuesta reconocerla. En mi caso, al leer el contenido del artículo he comprendido por qué no he tenido ninguna posibilidad de interesar a la otra persona, pues cumplo el perfil que describes como persona proclive al apego y no al amor. En ese sentido, creo sinceramente que la otra persona ha evaluado que no estaba en ningún caso enamorada de él sino en situación de apego, y por supuesto, ha rechazado esta relación.
    Mi pena es que creo que se ha equivocado al evaluar. Mi relación con esa persona, no niego que a lo mejor comenzara por mis situación psicológica como un apego pero tal y como están las cosas ahora, creo que hubo la semilla de lo que podría haber sido amor.
    Tengo claro que esa persona me atraía y lo único que lamento es no haber tenido la oportunidad que tiene cualquier persona que se acerca a otra para saber si desea tener una relación amorosa con ella. La oportunidad de conocerle mejor, de relacionarme con él mejor, de haber disfrutado de primero su amistad y luego lo que hubiera surgido.
    Sufro pensando que su error me ha privado de haber tenido algo realmente grande. Sufro por no haber tenido la ocasión de haberme mostrado por completo como en realidad soy y no sólo en mi faceta más débil o enferma. Y sufro porque esa persona se cerró por completo a mí por cumplir un perfil predictado. Me siento discriminada por haber estado enferma y haber conocido a esta persona bajo esas circunstancias. Y sufro por no poder hacer nada, ni antes, ni ahora y probablemente ya nunca.
    Trato de salir adelante pero como bien dices, le pienso, le recuerdo y lloro.
    Y aunque estoy casi convencida que amé lo poco que pude percibir de él, aún tengo la duda de si quizás tuvo razón y sólo fue apego.
    ¿qué crees Ulises, fue amor o fue apego?
    Jamás lo averiguaré. Y eso es duro de sobrellevar, duro de aceptar, y difícil de comprender.
    GRACIAS por haberme leído el comentario

    Besos

  7. Detrás de todo apego, hay miedo, hay más atrás… hay algún tipo de incapacidad emocional. ¿Por qué nos ofendemos ,si el otro no se angustia con nuestra ausencia? El hambre de amor sólo refleja soledad interior y la necesidad de aferrarse a alguien para no perderse… entonces… Amar o Depender (Amor u Odio)
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  8. Excelente aporte!!! Gracias Lore tu perspectiva y punto de vista son geniales además las propuestas terapéuticas buenísimas.. tienes razón es necesario trabajar autoestima … De nuevo gracias 🙂 .. Un abrazo 

  9. Gracias por demenuzar esta patología, si me permites, conlleva a relaciones tóxicas de baja estima, síndrome: mujeres que aman demasiado y co-dependencia.
    Pero la raíz de todo esto es de la infancia, hijas que estan habidas y/o ausencia de un amor paternal.
    Se debe trabajar mucho la baja autoestima de la mujer, con terapia conductista- humanista y conscientizar a la mujer , que el amor pleno es para ella y sobre ella, ese amor que deposita en “otro” individuo debe dárselo así misma.
    1. Trabajar con su niña y soltar esos traumas que no van con ella.
    2. Trabajar Autoestima.
    3. Tener actividades donde a la mujer la hagan sentir plena en contacto con sus sentimientos,emociones, cuerpo y alma.

    Muy puntual y acertada la información

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