Eje V de Kennedy- Evaluación Psiquiátrica del funcionamiento del Paciente

Eje V de Kennedy

Ficha Técnica:

Nombre: Eje V de Kennedy – Evaluación Psiquiátrica del funcionamiento del Paciente  
Autores: James A. Kennedy, MD.  
Adaptación al Español: Psi. Susana Margarita Olivares Bari, Universidad Nacional Autónoma de México Aplicación: Individual
Edad de aplicación: desde 13 a 80 años de edad Condiciones del examinador: Preferentemente psicólogo o psiquiatra
Duración de la prueba: sin límite de tiempo
Finalidad: realizar una evaluación multifacética de la personalidad y conocer el funcionamiento del paciente. Materiales:
• Manual de aplicación MP 68-1
• Cuestionario MP 68-2
• Hoja de Calificación MP 68-3

Desarrollo:

Eje V de Kennedy Evaluacion psiquiatrica del funcionamiento del paciente

La búsqueda de un instrumento universal para uso en psiquiatría a fin de organizar información y rastrear resultados condujo a la creación del Eje V de Kennedy (Eje K).

El eje K engloba todas las áreas clínicas principales, lo cual lo hace una medición de resultados realmente universal dentro de la psiquiatría. En muchas situaciones clínicas, es posible consolidar todas las necesidades de medición de resultados dentro de este único instrumento. En este texto se presentan muchos ejemplos de su versatilidad y utilidad clínica, así como ejercicios prácticos para asistir al lector a convertirse en un experto en la utilización del Eje K.

De forma muy similar en la que el Manual Diagnostico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) y su revisión, DSM-IV-TR nos proporcionan una nomenclatura por medio de la cual podemos transmitir información significativa acerca de las capacidades y deficiencias de funcionamiento de nuestros pacientes. Así el Eje V de Kennedy (Eje K) contiene una evaluación psiquiátrica del funcionamiento del paciente que brinda explicaciones e instrucciones sobre cómo deben emplearse las subescalas del Eje V de Kennedy.

El autor presenta una descripción del uso del Eje V de Kennedy (Eje K), de su cimentación conceptual y pautas para su aplicación clínica. Por lo anterior, es razonable considerar que el Manual es un texto de capacitación técnica. Dicho Manual, de fácil lectura, introduce al lector a las subescalas, proporciona capacitación en cuanto a su uso y da las bases necesarias para establecer y desarrollar altos niveles de confiabilidad entre evaluadores en entornos de investigación y de aplicación práctica. En resumen, este Manual sustenta al instrumento, facilitando sus aplicaciones clínicas y de investigación.

La ampliación que el doctor Kennedy ha hecho de la Escala de Evaluación de la Actividad Global (EEAG) tiene importantes implicaciones para la planeación del tratamiento y la medición de resultados. Mientras que la EEAG solo puede dar una puntuación unidimensional, el Eje K proporciona una perspectiva multidimensional en cuanto al funcionamiento de la persona. Dado que la vida es multifacética, una puntuación unidimensional ofrece una imagen menos clara delas fortalezas y debilidades relativas del individuo. Por medio del Eje K se descubren dimensiones importantes y se aclaran al usuario aquellas que son benéficas, así como las que interfieren con el funcionamiento cotidiano.

Al llevar a la EEAG a un nivel superior, J. Kennedy acompaña al lector a través de la fundamentación teórica de cada subescala y proporciona los antecedentes necesarios para utilizar de manera más completa la herramienta para captar las impresiones clínicas. Esto es de especial utilidad cuando los anclajes funcionales que se brindan para cada escala no describen de manera precisa las habilidades o deficiencias de un individuo en particular. Por ende, el usuario puede expresar sus impresiones basándose en el nivel de funcionamiento, utilizando el lenguaje más adecuado para la descripción de las complejidades de un paciente individual; al hacerlo, también destaca aquellas cuestiones que son importantes para el proceso de planeación del tratamiento e incluso puede esbozar la interacción, por lo general compleja, entre las deficiencias funcionales y los riesgos de seguridad relacionados.

El Eje K crea siete escalas a fin de preservar muchas mediciones críticas de los síntomas y funcionamiento del sujeto. El nombre de cada subescala proporciona a los profesionales una compresión instantánea de la información que tiene la intención de captar lo siguiente:

  1. Deterioro psicológico
  2. Habilidades sociales
  3. Violencia
  4. Habilidades de actividades de la vida cotidiana (AVC)- ocupacionales.
  5. Abuso de sustancias
  6. Deterioro médico
  7. Deterioro secundario

La perspectiva general del J. Kennedy en cuanto al instrumento, sus aplicaciones y la utilidad de información se ve complementado con la presentación de una variedad de viñetas, las cuales se proporcionan para guiar a los usuarios del eje K a través del proceso de recolección e integración de datos, a fin de captar el perfil clínico del funcionamiento del individuo. De manera que el manual de aplicación es la guía de la evaluación psiquiátrica del funcionamiento del paciente.

Compártelo y mira lo que sucede!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.