El corazón de un niño abusado sexualmente

abuso sexual

En mi recorrido profesional he tenido diferentes casos de abuso sexual. Pero sin lugar a dudas cada caso es una historia diferente y cada niño asimila el abuso sexual de manera diferente.

Entre la situación de abuso sexual existe algo que me llena inconformidad y es que aquellos niños que son víctimas de abuso sexual consideran que la escuela es el único lugar posible para hablar sobre lo que les sucede. Esto porque en muchos casos, el abusador es parte de la familia y el niño no tiene la confianza para explicarle la situación a sus padres. Personalmente, creo que es aún más difícil afrontar la situación de abuso para un niño, cuando el agresor es parte de la familia. 

El corazón de un niño abusado sexualmente

Por lo general el niño habla primero con un amigo de la escuela, y el amigo comenta lo escuchado con un padre o con un maestro, o bien alienta al niño abusado a que cuente la situación a la maestra. Sin embargo, aquellos niños que sufren el abuso tienen, tienden a tener pocos amigos a quienes confiar tal secreto, en ocasiones porque sus padres abusadores han alentado su aislamiento por sus propias razones, o porque el niño se siente “diferente” y se da cuenta de que sus propias experiencias no son comunes con las de sus pares. Así, el mismo niño que es víctima de abuso se encierra en sí mismo.

Existen maestros que reconocen a los niños cuyo rendimiento se ubica por debajo del promedio y suponen que pueden tener problemas en su hogar y tratan ganar la amistad de ese niño y respaldarlo.

El abuso sexual rara vez deja marcas visibles como cicatrices y, por este motivo, no sorprende que los maestros tengan dificultades en intervenir en esta situación. Algunos niños (y adultos abusados cuando fueron niños) han afirmado que la escuela era su refugio, el único lugar donde podían sentir seguridad.

El corazón del niño sentía más seguridad en la escuela que en su propia casa. En casa lo esperaba el abusador, por lo mismo relaciona la escuela como un refugio.

Algunos niños que sufren de abuso sexual tratan de concentrarse en el trabajo académico y evitan la socialización (ya que podría desembocar en la revelación de secretos vergonzantes). A veces, en la adolescencia o con posterioridad, estos sobrevivientes del abuso se dan cuenta de que ya no pueden soportar el peso de cargar con los secretos familiares, y es posible que se les diagnostique “desorden de personalidad fronteriza” o “depresión”. El abuso sexual durante la niñez constituye una detonante de la enfermedad mental en personas adultas.

Por otro lado, los niños abusados sexualmente tienden a callar acerca de la situación de abuso porque no quieren el grupo de iguales lo vea con desprecio y burla por ser alguien abusado. Antes de sentir esta vergüenza prefieren quedarse callados, tímidos, antipáticos, sin deseo de socializar y sin deseo de vivir.

De manera que el niño abusado sexualmente, se vuelve aún más vulnerable porque prefiere quedarse callado en vez de ser motivo de burla, lo que potencia la actitud del abusador y seguir abusando una y otra vez de su víctima.

Algunas escuelas realizan de manera excelente esta labor de localizar este tipo de comportamientos, y tanto maestros como alumnos trabajan en conjunto para reducirlo. Otros niños sufren dentro del ámbito familiar y escolar durante toda la infancia.

Referencia: Bannister, Anne “Terapias creativas con niños traumatizados” – 1.a ed. Ediciones Lumen. Buenos Aires, Argentina. Pág. 105

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6 opiniones en “El corazón de un niño abusado sexualmente”

  1. es un excelente aporte soy tecnica en escritura , y en tecnicas proyectivas y tengo ejemplos de dibujos que tienen diferentes datos pues son cada uno un caso diferente seguire leyendo tu pagina me parece interesantisimo, gracias

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