Entrevista Con un Prostituta Parte I

Entrevista:

Hace mucho tiempo. Me Paso algo la mente, algo que me inquieto tanto, la razón de esto. Era del porque una mujer tendía a prostituirse, ha dejar que un hombre se aprovechara de ella a cambio de una suma económica. A dejarse humillar por alguien que no sentía lastima, ni misericordia, mucho menos remordimiento por sus actos.

En aquel entonces me preguntaba ¿Cómo es posible que una mujer llegue a denigrarse a este nivel? ¿Cómo es posible que una mujer esté dispuesta a negociar su cuerpo por una suma de dinero? ¿Cómo es posible que las personas tiendan a cambiar sus vidas por tan solo una situación?

La respuesta es tan simple y a la vez tan compleja. Hay un fenómeno que se llama “NECESIDAD” que interviene muchas veces en nuestras vidas y en el caso de ellas. No era la excepción.

De mi inquietud, decidí indagar más acerca de este tema. Claro, busque investigaciones acerca de este fenómeno, pero no me convencían, creía que había algo más que analizar. Algo que solamente daría la experiencia, esto implicaría realizar una entrevista con una de ellas.

En aquel entonces existían muchos lugares en donde podía buscar una entrevista con alguna de estas chicas, para ello. Elegí un club nocturno en la ciudad. Era una noche de agosto, el reloj marcaba las siete de la noche cuando me dirigía hacia el club que había buscado desde hace mucho tiempo. Cuando entre, había un guardia de seguridad cuidando del portón. Seguí caminando por un pasillo y escuchaba música que provenía del final del pasillo, que cada vez se hacía más fuerte. Al llegar al final del pasillo, vi a mi diestra una barra y en ella una chica bailando, a mi siniestra el bar, y en el centro y las esquinas del club estaban las mesas. Decidí ir hacia una esquina, y fui a situarme. Parecía alguien ridículo, todos iban acompañados de sus “amigos” y yo iba solo. Como oveja al matadero.

No le di importancia a esto, y al momento uno de los meseros llego a atenderme. Pedí solamente una naranjada. Ya que el mesero me estaba ofreciendo que si gustara el podría traerme a una chica para que no esté solo, pero me negué, quería ver todo el panorama, antes de hacer lo que debía.

Justamente cuando le pedí la naranjada, la música del lugar cambio y con ello la chica que estaba bailando en la barra, al instante entro una chica apuesta, su piel era como la blanca lana, sus cabellos eran rizados, utilizaba un antifaz y estaba vestida de secretaria, todos los hombres comenzaron a silbarle y “cortejarla”, algunos se acercaron para querer tocarla, pero ella se los impidió y llamo a seguridad. Los de seguridad hicieron su trabajo, cuando la vi, no le quite los ojos de encima y me preguntaba ¿Cómo es posible que alguien como ella, este aquí?, ella quedaría bien para la entrevista. Dije…

Después de diez minutos de espectáculo ella dejo de bailar, y bajo de la barra. Casualmente, ella salió por la esquina en donde me encontraba sentado con mi naranjada. Cuando estaba por pasar cerca de mí, me puse de pie y la salude.

Ella me dijo: ¿y tú quien eres?
le di mi nombre y le pedí si podía conversar con ella por un momento. Cuando le dije esto, ella se echo a reír.
Me respondió: yo no vengo a platicar aquí, Yo vengo a trabajar.
Le dije entonces: entonces trabaja para mí.
Me respondió: si papito, pero yo pongo mi precio.
Le dije entonces: y cuanto es el precio?
Me respondió: depende de que es lo que quieras hacer.
Le dije entonces: haaaaa. Bueno yo solamente quiero conversar.
Me respondió: pues, si es así, te cobro Q.200.00 por quince minutos.
Le dije entonces: creo que es un precio elevado para el corto tiempo. Si me das más tiempo podría pagar el precio.
Me respondió: ok, hagamos un trato, tú me pagas los Q.200.00 y yo te doy media hora para lo que quieras.
Le dije entonces: está bien y después de un momento, le cancele lo acordado. Y al instante fue a cancelar a caja. cuando volvìo.
Me dijo: dame la mano.
entonces: le di la mano.
Me dijo: sígueme
Le dije entonces: a donde vamos?
Me respondió: “al paraíso”

Cuando ella me dijo esto, tuve un mal presentimiento. Ella, seguía caminando delante de mí subiendo las gradas hacia el segundo nivel, en donde estaba la habitación 7. Al llegar a la habitación 7, trate de controlarme y enfocarme en lo que pretendía hacer. Y al entrar, mi sorpresa!

Cuando abrió la puerta de la habitación, las luces estaban apagadas pero de la habitación salía un olor fragante. Al instante encendió las luces. La habitación conservaba muchos espejos,en el techo habia uno que cubria la mitad de la habitaciòn.

Sin más que pensar, me acomode a la siniestra de la cama, y ella se quedo de pie a mi diestra, y ella empezó a desvestirse lentamente. Cuando se empezo a quitar la minifalda que llevaba.

Y me dijo: porque no te desvistes?
Le respondí: no tengo ganas de sexo. Solamente quiero hablar. Y le dije que no se desvistiera, para ese entonces ya no tenía la mina falda y se había quedado solamente en bragas. Le dije que yo no pretendía tener sexo.
Me respondió: “en serio, y yo que tenia ganas”, haber y de que quieres hablar. Y se sentó frente a mí en la cama.
Le respondí: ““sabes, yo tengo una compañera quien hace un tiempo sufrió la muerte del esposo, después de este suceso al cabo de 4 meses. Ella cambio, cambio mucho. Y ahora trabaja en un club nocturno. No me gusta verla en esa situación. Por eso vine aquí, para saber porque razón es que una mujer opta por trabajar en un club nocturno y así poder ayudarla””.
Me respondió: pues que lastima por tu amiga. No sé que en realidad le halla pasado, pero lo que si te puedo decir, es que todas tenemos un diferente motivo por el que estamos aquí.
Le respondí: y en tu caso? Como es que llegaste a estar aquí?
Cuando le dije esto, ella se acomodo a mi diestra, y me dijo lo siguiente:

ESTO LO DARE EN LA PARTE 2 DE LA ENTREVISTA YA QUE ES MUY EXTENSA.

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