Estrategias para manejar el comportamiento resistente de su hijo

Estrategias para manejar el comportamiento resistente

Como padres, siempre se espera que su hijo haga lo que se le pide de manera respetuosa. Sin embargo, lidiar con los hijos se vuelve una situación extremadamente frustrante cuando los hijos desafian la autoridad de los propios padres.

Tanto niños y adolescentes tienden a “desafiar a sus autoridades” ó al menos esto es lo que muchos padres me han dicho en terapia. Sin embargo, siempre les pongo algunos ejemplos que a mi me pasaron cuando era niño en la escuela. Y uno de ellos es que: un niño puede volver enojado a casa después que en la escuela se le ha acusado falsamente en una situación conflictiva con los chicos de su clase o bien con los propios maestros.

En este caso, el niño puede sentirse impotente de tratar de convencer su propia inocencia, aún más cuando el conflicto tiene que ver con las autoridades educativas. Asi que, cuando este  niño llega a casa es posible que lance su libro a proposito sobre una estanteria o sobre la mesa de la sala.  Cuando su padre logra ver lo que su hijo ha llegado a hacer, este puede responder de tres maneras  ante tal situación: la primera de ellas es que el padre grita al niño para que recoja el libro, la segunda es que con cariño le dice que recoja el libro y la tercera es que el padre se acerca al niño y se sienta con el junto al sofa para preguntarle como estuvo su día.

Los tres escenarios anteriores son recurrentes en todas las familias. Sin embargo, la mayoría de padres eligen la primera opción. Pero lo increible de esto, es que aún eligiendo la tercera opción el niño puede resultar desafiante y puede responder asi: “No, no voy a recoger el libro! Que acaso el libro no puede quedarse alli! Nadie puede obligarme a tomar el libro! “

La forma de la conducta del niño golpeando un libro de la estantería es el aspecto menos importante que el padre debe abordar. El niño podría haber lanzado tan fácilmente su mochila a través del cuarto, se negó a hacer las tareas después de la escuela, o gritado a su padre. Pero esto no es lo más importante.

Estrategias para manejar el comportamiento resistente

Para los padres es muy dificil lidiar con niños que tienen un comportamiento desafiante y resistente al cambio, considero que las siguiente estrategias pueden ayudar a mejorar la relación entre padres-hijos:

En primer lugar,  ser conscientes de que algunas formas habituales no funcionaran frente a su hijo, especialmente si es un castigo, en realidad los hijos pueden estar haciendo las mal, pero eso no justifica un castigo inmediato. Si tu hijo logra tener mucha confianza en ti, te dirá todo lo que hace, sentirá que más que un padre tiene un amigo. Aquí esta el secreto, que los hijos buscan más amigos que padres. La perfecta combinación es que el padre se vuelva un amigo.

Para los niños que son muy poco cooperativos es más probable es que sean castigados repetidamente. Aunque recomiendo que un padre use el castigo con menos frecuencia y en vez de ello, tratar de dialogar con su hijo respecto a lo que sucede. Además, cuando intenta administrar el castigo, se puede conseguir fácilmente una lucha de poder con su hijo. Una vez que el padre se encuentra en una lucha de poder, el niño ya ha “ganado” por haber conseguido justo lo que quería, sentir tener en control de la situación.

En segundo lugar, la manera en que se le pide al niño puede afectar a cómo el pueda responder. Es más fácil evitar las luchas de poder y obtener el cumplimiento de su hijo si se le da sus instrucciones de forma clara, directa y específica, usando tan pocas palabras como sea posible, y darle una cantidad razonable de tiempo para cumplir. Por el contrario, es posible que anime a las luchas de poder con su hijo si su manera de relacionarse con èl se vuelve conflictiva.

En tercer lugar, debe ser capaz de crear una buena relación con su hijo. Rapport involucra la comunicación con un niño, con el punto de vista del niño. He aquí un ejemplo: Una niña le dice a su padre después de la escuela, “Papi, todas las chicas de mi clase tienen las uñas cortas. Quiero estar a la moda, también, así que voy a empezar a morderme las uñas. “El padre responde:” Creo que es importante para las niñas a estar a la moda, y yo quiero que estes a la moda tambien solo que no debes morderte las uñas para esto, hay otras maneras de estar a la moda por ejemplo….” esta respuesta genera una buena relación porque valida lo que su hija está buscando.

Referencias

Walker, H. M., Ramsey, E., et al. El comportamiento antisocial en la escuela: (2ª ed.) prácticas basadas en la evidencia. Belmont, CA: Wadsworth / Thomson, 2004.

Maag, J. W. luchas de gran alcance: La gestión de la resistencia, la construcción de relaciones. Longmont, CO: Sopris West, 2001

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