Evolución del concepto de dolor

 dolor

El dolor es tan antiguo como el hombre y la historia. Para el hombre primitivo el dolor está asociado a un trauma o lesión física visible que no representaba ningún problema. Sin embargo, el dolor asociado a enfermedades, que era entendido como fruto de la influencia divina.

El tratamiento del dolor estaba a cargo del chamán de la tribu, el hechicero o el curandero. Esta concepción del dolor dominó la historia de la humanidad durante mucho tiempo y aún hoy se mantiene en ciertos pueblos primitivos.

Durante los imperios egipcio y babilónico se entendía que el dolor era un castigo divino o una prueba para el sufriente, situándolo en alguna víscera profunda (corazón, estómago, etc.) pero nunca en el cerebro. En la misma época, en la India se reconocía el dolor como una sensación, dando gran importancia al componente emocional y se explicaba que el cerebro tenía un papel muy importante relacionado al dolor.

El dolor en la antigua Grecia

Ante tantas posturas acerca del dolor, tuvo que llegar la civilización griega para explicar de manera más sencilla lo que significa “el dolor”. Los griegos entienden el dolor como un estado disfuncional producido por factores exteriores (clima, heridas…) que el médico podía y debía de tratar.

Alcmeón de Crotona, un pitagórico del siglo IV a.C., fue el primero en reconocer la influencia del cerebro en la experiencia de dolor. Hipócrates y su escuela de medicina, en su escrito sobre las enfermedades insiste en que el dolor se produce por un desequilibrio entre los humores internos relacionados con los cuatro elementos naturales básicos: agua, tierra, fuego y aire. En concreto, sitúa el origen del dolor en un exceso o defecto del humor de la sangre.

El dolor no sólo fue estudiado en el ámbito de la incipiente medicina, sino también desde la filosofía. De hecho se habla de cinco términos griegos clásicos para expresar el dolor:

  1. anchos αγχος (ansiedad),
  2. algos άλγος (dolor),
  3. odyne οδύνη (angustia )
  4. ponos πόνος (dolor)
  5. kedos kudos (prestigio)

lo cual indica la importancia que el estudio del dolor adquirió en la Grecia Antigua. Aristóteles y Platón entendían el dolor como una sensación displacentera, contraria al principio del placer, que había que combatir. Además, Platón opinaba que el dolor puede producirse no sólo por una estimulación externa sino también por una experiencia emocional del alma.

Referencia: Swerdlow M, Wyke H. Tratamiento del dolor. Barcelona: Ed. Doyma 1982.

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