6 fases del duelo

fases del duelo

En la pérdida de un ser querido duele el pasado, el presente y especialmente el futuro. El duelo es tan devastador y aterrador, porque confronta a la persona con los cuatro conflictos básicos de la existencia: la muerte, la libertad, la soledad y la falta de significado.

Cada persona vive y enfrenta el duelo de una manera distinta, así como somos individuos únicos e irrepetibles, así también el proceso de duelo lo va a vivir cada quien a su manera, y va a depender de diferentes factores como la personalidad, la capacidad de respuesta, la relación que tenía con la persona fallecida, la forma y las circunstancias en las que se fue el ser querido.

6 fases del duelo

  1. Negación: Se caracteriza por un estado de choque, en donde la primera reacción es el rechazo y la incredulidad, que puede llegar hasta la negación.
  2. Ira: La rabia inunda todo a su alrededor, pues su autoestima fue arrasada por la realidad de la pérdida.
  3. Culpa: Autorreproches que el doliente se hace por pensar que no hizo lo suficiente por su ser querido. O bien, busca responsables externos por el fallecimiento de la persona.
  4. Negociación: Aparecen las ideas de negociar la realidad. Se piensa en hacer un trato con la vida, con Dios, o alguna otra fuerza que le devuelva a su ser querido. Es una conducta defensiva que trata de evitar lo inaceptable.
  5. Depresión: Se distingue por un estado depresivo, suele ser la etapa de mayor duración. Se alternan recuerdos de intenso dolor. La realidad comienza a imponerse.
  6. Aceptación: Periodo de restablecimiento, el sujeto comienza a mirar hacia el futuro, se interesa por nuevos proyectos y es capaz de volver a sentir nuevos deseos.

Síntomas del duelo

Aturdimiento, confusión, insensibilidad, impacto, estrés, problemas de memoria y concentración, opresión en el pecho, falta de aire, fatiga. Coraje, envidia, resentimiento, agresión, irritabilidad, frustración, vulnerabilidad, trastornos del sueño y alimentación.

Tambien se pueden manifestar síntomas de derrotismo, pensamientos obsesivos, inseguridad, evasión, autocastigo, inferioridad, aislamiento, trastornos del sueño y alimentación. Añoranza, pensamiento mágico, inquietud, regateo, idealización del difunto. Miedo, angustia, llanto, desconsuelo, tristeza, desesperación, desarraigo y apatía. Integración, recuperación, tranquilidad, gratitud y amor.

Reacciones ante el duelo

¡No, no es verdad! Parece que le veo. ¡Estoy como en una nube! ¡Todo es un mal sueño! ¡Por qué a mí! ¡Nadie me comprende! ¡No sabes cómo me siento! ¡La vida es injusta!

¡Si me hubiera enterado antes de la enfermedad…! ¡Si no le hubiera gritado…! ¡Si hubiera actuado de otra manera…! ¡A él no le gustaría que sufriera! o ¡Si no lo supero, no lo dejaré descansar!

¡Lo volveré a ver!, ¡Si me lo devuelves, te prometo…!, ¡Si regresara, yo haría…! ¡Estoy cansado de tanto sufrimiento!, ¡Ya no puedo seguir de esta manera! ¿Cuál es el sentido de continuar con mi vida? o ¿Para qué seguir si ya no está conmigo?

Resignación ante la muerte: ¡No estoy ni deprimido ni animado! ¡Debo seguir adelante! ¡Te recordaré siempre, pero puedo volver a mi vida!

Referencia: Carrasco V. Karina. “Herramientas básicas para procesar el duelo”  Pág 8                                                                                                                                                       Brooke, J. “Como recuperar la felicidad tras la muerte de un ser querido” Ediciones Obelisco. Barcelona, España. 2005

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