focusing o terapia experiencial de Gendlin

focusing

El focusing es un método vivencial, una forma de conocer el mundo a través de la experiencia, fue creado por Gendlin. Este enfoque se basa en la escucha profunda amable y atenta del propio cuerpo para aprovechar su sabiduría.

El focusing nos ayuda a conectar con lo que hay en nuestro cuerpo, para amplificar esa sensación, facilitar que su significado se haga explicito e integrarlo más y mejor en nuestra consciencia. Si sabemos que nos indica nuestro cuerpo seguramente nos conoceremos  más a nosotros mismos, estaremos más conectados con nuestro cuerpo y con las sensaciones que éste emite.

En este método hay que seguir 6 pasos:

1)        Crear un espacio para enfocar (prepararse)

a) Relajarse, concentrándonos en nuestra respiración y relajando la lengua, llevamos la atención al centro del cuerpo para adentrarnos en él.

b) Despejar un espacio y hacer un inventario. Imaginamos que llevamos una mochila y en su interior se hayan diferentes aspectos de nuestra vida, caminamos por el sendero de la vida, y sentimos ese peso que llevamos en la mochila, hacemos una parada y nos preguntamos, me encuentro bien, ¿no es verdad?, abrimos la mochila y dejamos que salgan todos esos aspectos de nuestra vida que obstaculizan nuestra felicidad, las vamos dejando en el suelo y hacemos un inventario de esos temas. Tenemos que plantearnos que yo no soy esa mochila, para diferenciar los problemas y preocupaciones de mí mismo.

Para hacer ese inventario podemos utilizar palabras, dibujos que representen esos temas, expresando con posturas o mediante figuras con plastilina.

2- Formar la sensación sentida

Tratamos de sentir con nitidez y ubicar su resonancia en el cuerpo, dejar que se forme la sensación sentida que es la huella vivencial que se manifiesta en el interior de nuestro cuerpo, también contiene implícitamente el significado que todavía no se ha abierto.

Tratamos de averiguar que sabe nuestro cuerpo de todo esto, dejamos pasar unos minutos con una atención relajada y actitud amable, buscamos sensaciones que nos lleguen de nuestro tronco, dejamos más tiempo para que surja la sensación-sentida.

Escogemos una de las cosas que sacamos de la mochila y enfocamos la atención en el tronco. ¿Cómo es eso?, dibujarlo tal y como aparece.

Imaginemos que hacemos una foto de eso e imaginemos los siguientes rasgos: forma, volumen, peso, color, textura, brillo, homogeneidad.

3- Conseguir un “asidero” (expresar)

Se trata de llevar a la conciencia esa sensación que tengo en mi cuerpo, nombrándola, detectando las cualidades de esa sensación sentida. Es lo que Gendlin llamará “simbolización”.

Podemos expresarlo simbólicamente con palabras, frases, imágenes, gestos, sonidos, etc.

Ponemos la atención en nuestro cuerpo, de forma que la expresión sea lo más sensorial posible, por ejemplo sentir como un cosquilleo, un nudo o simbolizarlo mediante un dibujo de un dragón que nos quema o un lago de ácido en el estómago, intentar evitar descripciones de forma intelectual.

4- comprobar o resonar

En esta parte del método, tratamos de asegurarnos que la palabra, gesto o imagen expresada coincide con la sensación-sentida, o si hay otra que es más adecuada. En este proceso de verificación, coteja cuantas veces sea necesario hasta que la sensación-sentida pueda reconocer que esa es realmente la forma en que se siente y la define.

Se pueden utilizar frases del tipo: ¿Es realmente eso que sientes?, ¿es algo así como…?

También se invita a que se hagan ajustes: ¿Quieres cambiar algo para que se ajuste más?

Se puede sugerir si se ha notado algún cambio en la sensación-sentida

5 – Hacer preguntas

Las preguntas nos ayudan a profundizar y buscar el mejor significado de lo que uno está enfocando, hay que preguntar al cuerpo, no buscar la respuesta desde el pensamiento y tomarse un tiempo para obtener respuesta ya que las respuestas rápidas son las más mentales.

Ejemplo de preguntas: ¿qué es lo peor de esto?,  ¿y lo mejor?, ¿Cómo sería si todo estuviese bien?

Hacer propuestas, lanzando preguntas que le ayuden a adoptar una nueva postura frente al conflicto. Ejemplo de preguntas: ¿A que me invita esta sensación?, ¿Cuál es el siguiente paso?,  ¿Me puedo imaginar de otra manera?

Cuando surge una nueva sensación, es importante vivenciar y experimentar esa sensación, tomándonos un tiempo para que el cerebro registre esa nueva manera de sentir.

6- Terminar (Recibir)

Para finalizar la sesión practicaremos el recibir, agradecer y proteger lo que vino.

Se les invita a ponerse en la mano en el pecho, y realizar  una respiración profunda, dando la bienvenida a todo lo que ha acontecido, es como haber visto una película que les ha gustado mucho, “la película de su cuerpo” que nos ha ido revelando sus secretos, ahora hemos llegado al final de esta película pero podemos volver a ella cuando queramos, pudiendo cambiar  o ampliar cosas (sentimientos) de esa película en otro momento.

Agradecer: dar gracias por la práctica, haya salido como haya salido,  por haber conectado con nuestro cuerpo pacientemente, por habernos introducido en algo novedoso, en la aventura de nuestro cuerpo, agradecernos por iniciar ese viaje.

Proteger: Es importante proteger la práctica de posibles pensamientos negativos y autocríticos del tipo: “Que mal me ha salido”, “esto no es para mí”, “esto no sirve para nada”, hay que dar importancia a cualquier logro conseguido, mirando el pequeño avance y no lo que hemos dejado de conseguir.

Consideraciones finales

Sería interesante continuar el programa de mindfulness con el grupo, trabajando la respiración consciente, el body –scan, la práctica informal, la meditación con atención plena en sonidos y pensamientos, atención en el silencio y atención plena sin límites, el enfoque del programa desarrollado ayudaría asimilar todos estos contenidos o meditaciones al haberlo vivenciado previamente desde el cuerpo.

Referencia: Alemany, Carlos “Manual práctico del focusing de Gendlin” Ed. Descleé Brouwer.

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