Heridas del niño interior

heridas del niño interior

Cada persona ha recibido algún cuidado de parte de su familia y/o personas cercanas. En algunos casos el sustento no solamente es material sino afectivo y este último es el que rige la estructura de la personalidad.

Los psicólogos (terapeutas) explican que según Maslow una de las necesidades básicas son las necesidades fisiológicas y afectivas, si alguna falta o no es compensada, puede alterar la naturaleza emocional de la persona.

De acuerdo con esta afirmación de Maslow, existen necesidades que no son satisfechas y de algún modo algunas son conscientes y otras inconscientes. Por ejemplo: un niño que en casa no recibió nunca una atención amorosa de sus padres, puede considerar que esto sea completamente normal. Esto sucede hasta que el niño se da cuenta que en otras familias la realidad es diferente.

Cuando el niño se da cuenta que sus amigos reciben afecto y atención de sus padres, existe una herida emocional que empieza a abrirse y luego la violencia, el maltrato, abusos, abandono y experiencias dolorosas hacen que está herida crezca y no cierre, así entonces este niño luego será un adolescente y/o adulto caminando por las calles con una herida abierta.

Lo cierto es que cada persona tiene trazada en sí, una historia diferente y única, pero existe un denominador común en todos los seres humanos y es que en el fondo tenemos dos caras; por un lado, tenemos lo que hemos recibido; por otro, aquello que nos hace falta, porque no ha sido recibido.

Ningún ser humano ha recibido siempre todo lo que ha necesitado o ha deseado, y nadie ha experimentado únicamente privación en su vida. Bebemos inevitablemente de estas dos fuentes que determinan nuestra condición humana. Y gracias a ellas crecemos.

Seguramente la psicología evolutiva explica con detalles las necesidades del niño que son inmensas, por lo que no me detendré a explicar las fases evolutivas pero quiero aclarar que son importantes predictores de las posibles “heridas del paciente”.

Como no explicare a detalles cada fase evolutiva, facilitaré algunas vivencias importantes y, por tanto, configuradoras para el niño durante el embarazo que son las siguientes:

  • La pérdida de un embarazo anterior,
  • Un intento de aborto,
  • Intensas dificultades de decisión de la madre entre el aborto
  • Una situación de amenaza para la vida de la madre o del niño,
  • El rechazo del embarazo por parte de la madre,
  • El abandono de la madre por parte de su compañero,
  • El duelo de la madre por la muerte de un pariente próximo,
  • Vivencias traumáticas para uno de los progenitores o para ambos, como la situación de desempleo, experiencias de guerra, entre otras.

Las consecuencias en la persona afectada pueden ser sentimientos básicos y creencias como estos:

  • Sentimiento de angustia
  • Sentimientos de inferioridad
  • Soledad
  • Decepción
  • Paranoia
  • Melancolía
  • Violencia y agresividad
  • Inseguridad, entre otros.

Una persona adulta no tiene ningún recuerdo consciente de los meses que pasó en el vientre de su madre, en general no puede atribuir los sentimientos anteriormente mencionados a ningún acontecimiento, pero de manera alguna tiene heridas abiertas que deben cerrarse.

Como consecuencia de heridas muy tempranas que ha recibido. El paciente puede ser y no ser consciente de las heridas que lleva grabadas en las tablas de su mente y corazón, nuestro deber entonces como terapeutas es acompañar al paciente para que logre cerrar el mismo las heridas que lleva abiertas y así empezar el proceso de sanación interior, que es uno de los objetivos primordiales de la psicoterapia.

Referencia: Esquivel y Ancona, Fayne. “Psicoterapia infantil con juego “Nuestra historia personal. Ediciones Manual Moderno. México, México. Pág. 115

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2 opiniones en “Heridas del niño interior”

  1. Muy buena descripcion, sobre las heridas del niño interior… la psicologia me esta ayudando a cerrar heridas, suele ser un proceso que lleva tiempo ( en mi caso años), experimente sentimientos de inferioridad, soledad y paranoia y poco a poco los he superado. Despues que se reconoce el problema, se lleva la mitad del camino recorrido…

    1. Hola Catalina, tienes razón de hecho todos tenemos heridas emocionales que no han sanado, pero bien haces a ir a terapia ya que solo mediante la misma se puede sanar todos aquellos sentimientos que afectan nuestra vida cotidiana. Deseo que te resulte de provecho la terapia.. éxitos en eso .. saludos 🙂

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