Karen Horney: la estructura protectora de la personalidad

Karen Horney

Según Karen Horney la mayoría de la gente utiliza las tres técnicas al enfrentarse a las vicisitudes de la vida diaria, y ningún ser humano, está completamente libre de conducta irregular, ya sea neurótica o en los límites de la neurosis.

El conflicto surge en forma inmediata cuando profundizamos mucho en el uso exclusivo de una de estas técnicas de ajuste. El conflicto dentro del sujeto también puede surgir cuando cada una de las tres técnicas es igualmente fuerte y, en un momento dado, ninguna puede emerger para ayudar a resolver la situación conflictiva.

Karen Horney

Horney estableció que el hombre puede emplear un nivel de esfuerzo menor o inferior para integrar a su vida las fuerzas opuestas a que se enfrenta en su trato con las demás personas. Pensó que estas técnicas de ajuste son esfuerzos falsos para reducir el conflicto. La mayoría de nosotros hacemos uso de técnicas de ajuste auxiliares al tratar de lograr lo que Horney denominó una armonía artificial en la vida. Estas técnicas fueron llamadas por Horney, la estructura protectora que la personalidad que erige para disminuir los conflictos básicos del hombre en su relación con los demás, y son las siguientes:

  • Cinismo: se refiere a la negación de la realidad moral. El cínico es una persona que se protege de los sentimientos de desilusión adoptando una actitud de no creer en nada y en nadie, y así, en esta forma, el que algo o alguien le falle, no le hace sentirse dolido.
  • Decisión arbitraria: el sujeto que tiende a ajustarse en esta forma, establece de una vez por todas qué es lo que está bien o mal, o decide algo, de manera de no cambiar su determinación. No tolera la timidez. Ya que se ha decidido en alguna forma por algo, no tiene que preocuparse por ese algo puesto que ya se llegó a la decisión, la cual es irrevocable. Dudar sobre algo, reabrir una posibilidad, le produce conflicto, que a su vez lleva a la ansiedad, de la que está tratando de defenderse.
  • Elusividad: esta defensa es exactamente la inversa de la anterior. El sujeto se defiende aquí, no llegando a tomar una decisión; en esta forma no se compromete, por lo cual nunca se podrá decir que está equivocado. Para llegar a una determinación, se tienen que estudiar todas las variables posibles relevantes al problema, y como éstas por lo general no son accesibles al sujeto en su totalidad, éste se abstiene de decidir y por tanto evita, como dijimos, comprometerse y arriesgarse a fallar en forma errónea, lo cual le produciría conflicto y la consecuente ansiedad.
  • Autocontrol excesivo: aunque Homey no desecha lo importante y valioso del control de la voluntad, el hecho de que el sujeto lo ejerza en forma rígida y excesiva sobre sí mismo, situación que surge frente al pánico que siente la personalidad ante la posibilidad de dejarse ir aunque sea una sola vez, da como resultado que el individuo que practica este autocontrol rígido, compulsivo, esté realmente asustado si se da, en forma tal, que si no mantiene este autocontrol excesivo puede venir un colapso de la personalidad.
  • Racionalización: este mecanismo consiste en dar buenas razones, en lugar de razones verdaderas, para explicar una conducta. Homey considera que este mecanismo es una forma de auto engaño, pues el sujeto se basa en razonamientos erróneos. En función de que este mecanismo requiere de un proceso consciente semejante al del razonamiento, constituye un mecanismo muy utilizado por el hombre. Es uno de los métodos primarios por medio de los cuales el sujeto trata de eliminar la discrepancia que existe entre su self real y su self ideal.
  • Dividir en compartimientos: dividir en casillas diferentes los diversos aspectos de la vida es el resultado de la incapacidad del sujeto para integrar los múltiples roles que deben actuar durante su vida, en forma tal que puede tener dos o más conjuntos de reglas con las que rige su existencia, mismas que pueden ser contradictorias.
  • Puntos ciegos: surgen cuando el sujeto ignora los aspectos erróneos que puede poseer e, ignorándolos, suele creer que no existen. Estos puntos ciegos pueden ser de diversos grados y para diferentes tipos de fenómenos. Al sentir que no existen, no entra en ningún conflicto y se reduce, por tanto, la ansiedad originada por el conocimiento de la posesión de esos aspectos desagradables.

Bibliografía

BISCHOF, L. F., Interpreting Personality Theories, Harper y Row, Nueva York, 1964.

HALL, C. S. y LINDZEY, Theories of Personality, Wiley, Londres, 1965.

Compártelo y mira lo que sucede!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.