¿Por qué la economía de fichas no funciona en la conducta agresiva?

economía de fichas

La psicología conductual aún tiene serios problemas de aceptación en la que se ven involucrados padres, niños, maestros y psicólogos. Uno de los métodos más criticados en la psicología conductual es la económica de fichas. Padres, maestros y aun psicólogos no creen en que este método sea efectivo en la modificación de la conducta agresiva del niño.

¿Por qué algunos no creen en la psicología conductual?

Quienes se desesperan más al no ver resultados positivos son los padres y maestros y por lo mismo no creen que la psicología conductual sea efectiva para el tratamiento de la conducta agresiva. Sin embargo, el Dr. Alan Kazdin, experto en modificación de conducta y ex presidente de la A.P.A (Asociación Americana de Psicología), explica a padres y educadores que la economía de fichas no es efectiva, no porque el niño no sea capaz de asimilarlo, más bien, no funciona porque no se administra de manera adecuada.

Kazdin publicó un libro llamado “The kazdin method for parenting defiant child” que traducido al español seria el método Kazdin para la crianza del niño desafiante. En este mismo libro el autor destaca la importancia de aplicar la economía de fichas de manera efectiva explicando así 5 errores típicos a la hora de diseñar e implementar este método de la psicología conductual.

Estos cinco errores comunes son los siguientes:

Error 1: tratar de eliminar las conductas negativas en vez de aumentar las positivas

Caso 1 – un niño camina junto a su madre en un centro comercial. El niño logra ver en una vitrina su juguete preferido, al ver estalla en emoción y le dice a la madre que se lo compre. Al ver esto, la mama le dice que no trae el dinero suficiente para comprarlo, pero el niño parece hacer caso omiso de lo que la madre dice y se tira al suelo en medio del centro comercial y empieza a llorar. Al ver esto, la madre se siente muy avergonzada de la actitud de su hijo y lo levanta, pero le dice que no puede comprarle el juguete porque no trae dinero. El niño estalla en llanto y agresividad al no poder obtener lo que quería, así que la madre se marchó del centro comercial ridiculizada por la actitud de su hijo.

Posteriormente, a  esta situación la madre llevo al niño al psicólogo quien le aplico una economía de fichas diseñado para que el niño obtenga puntos por no actuar agresivamente y/o exhibirse en público, esta regla es aplicada durante todo el día o incluso por una parte del día.

Según Kazdin, este método tiene menos probabilidades de ser efectivo en comparación a uno donde el niño obtiene puntos por realizar conductas positivas, que son incompatibles con las rabietas. De manera que lo más efectivo es aumentar las conductas positivas en vez de eliminar las negativas.

Error 2: Los objetivos son muy grandes en comparación a las expectativas

En el ejemplo anterior, explique que el niño mostraba una conducta agresiva y exhibía agresividad pública con tal de obtener lo que quería.

Así entonces, si el objetivo inicial es, por ejemplo, no tener ninguna rabieta, seguramente el niño fallara ante esta situación. Por lo regular, los padres son quienes desean y creen que los niños cambiaran instantáneamente cuando en realidad es un proceso largo.

Las modificaciones de la conducta deberán estar de acuerdo a su edad de desarrollo, de lo contrario todos los involucrados se sentirán frustrados y pensaran que la economía de fichas no funciona. Por lo tanto, los objetivos deben ser moderados e incrementarlos con el tiempo, así que no se puede demandar más de lo que sea capaz el niño, de lo contrario este método no será efectivo.

Error 3: Abandonar la economía de fichas por no ver resultados positivos

Es importante que la economía de fichas está diseñada para no afectar el horario de los padres, de lo contrario los padres se frustraran y/o agotaran. Es importante que el diseño de la economía de fichas sea fácil de aplicar y de mantearlo, así no será una carga para los padres.

Es importante explicarles a los padres la importancia del seguimiento, ya que los padres tienden a perder la motivación al no ver resultados positivos. Sin embargo, lo más importante es permanecer en el proceso y luego de 3 meses los frutos serán placenteros.

En si la economía de fichas no tiene un tiempo estipulado, pero a mi parecer y en mi experiencia puedo decir que tres meses son suficientes para ver los frutos ya sea positivos y/o negativos de la economía de fichas.

Los padres tienden a desesperarse cuando en vez de ver mejora alguna en su hijo, este se vuelve más agresivo de lo habitual, aquí radica la importancia de marcar el progreso de la economía de fichas.

Error 4: Premios muy difíciles y/o fáciles de obtener

Es importante tener en cuenta que los premios no se deben ganar fácilmente pero tampoco deben ser muy difíciles de adquirir. Si los premios son muy fáciles la conducta del niño no será modificada efectivamente y si es muy difícil el niño dejara la economía de fichas.

Los premios deben ser algo deseable para el niño, algo que le guste así se esforzara por obtenerlo. Así conforme el método y/o programa siga desarrollándose los premios deben cambiar, no se puede utilizar el mismo premio, de lo contrario no habrá más avance en el niño.

Es importante tener un “gran premio” en el programa. Es decir que si el niño cumple con 10 recompensas se le dará un “gran premio” en mérito de haber obtenido las 10. Eso motiva a los niños a mejorar su conducta.

Error 5: Darle oportunidad de práctica previa a la aplicación del programa

Es importante darle una oportunidad al niño para enseñarle cómo funciona la economía de fichas previo a la aplicación del programa ya que esto puede marcar el éxito y/o fracaso del programa en primera instancia. La práctica puede durar una semana recompensando al niño una vez al día. Así el lograra alistarse para el programa la próxima semana.

Con esto, el niño logrará tener una idea de las recompensas de una buena conducta y lo ayudara a tomar una decisión respecto a sus actitudes.

Referencia: Kazdin, Alan E.  “The Kazdin Method for Parenting the Defiant Child” Editorial Houghton Mifflin Harcourt. 2009.

Compártelo con tus amigos