La Inestabilidad de las emociones

La Inestabilidad de las emociones

Sinopsis:

Una de las características del ser humano es ordenar su comportamiento adiestrándolo hacia las metas que considera que han de satisfacer sus impulsos en la búsqueda de los objetivos que persigue.
En ocasiones pretendemos alcanzar determinadas metas y, al no lograrlo, experimentamos una inestabilidad de orden psíquico que puede manifestarse en forma de frustración o de conflicto.
Pueden existir restricciones dentro del orden social o del económico y hasta del político e incluso de tipo físico o mental, que nos impidan alcanzar los objetivos que nos hemos propuesto.
Cualquiera que sea la causa que perturbe la satisfacción de nuestros impulsos, el resultado siempre será una inestabilidad emocional que se ha de manifestar en forma de frustración o de conflicto que nos producirá el estado de ansiedad que puede llevarnos a la utilización de los mecanismos mentales de defensa y evasión que pongan en peligro nuestro desarrollo emocional.
En realidad, la única manera de conseguir un ajuste personal funcional, es mediante la creación de buenos hábitos emocionales.

Desarrollo:
Las causas y los efectos de la frustración

Siempre se presenta como resultante de la imposibilidad de alcanzar una determinada meta. La frustración aparece, por ejemplo, cuando la actuación de una persona impide la satisfacción de un deseo de otra. En pocas palabras, alguien pone una piedra de tropiezo en tu camino, dejándote corto hacia tus metas.
La frustración puede dar lugar a una conducta agresiva, la cual se manifestara en el frustrado en forma de reacción que no solamente estará encaminada hacia considera que es responsable, sino también, en ocasiones, hacia alguien otro que puede ser totalmente ajeno.

Mecanismos de defensa.
Los mecanismos mentales de defensa empiezan a funcionar a partir de la presencia de fuertes sentimientos de insuficiencia del yo, sirve de ello como sostén o para presentar una figura diferente de la percepción que el individuo tiene de sus propias deficiencias, pretendiendo, así, cubrirlas.
Cuando comenzamos a pensar en nuestras deficiencias personales, experimentamos una pérdida de nuestra propia estimación y nos creemos inferiores a otros.

Algunas de las características generales que suelen manifestarse en las personas que muestran complejo de inferioridad, son los siguientes:

• Sentimientos muy marcados de insuficiencia del yo
• Tendencia a minimizar la propia valla
• Falta de sociabilidad
• Actitudes de critica excesiva hacia los demás
• Respuestas pobres e inadecuadas cuando se trata de actividades que implican competencia
• Sensibilidad a la adulación

Los sentimientos de inferioridad del sujeto puede variar de grado y, en la proporción de que esto ocurra, operan los mecanismos de defensa, los cuales implican, en todo caso, una marcada tendencia agresiva.

Los mecanismos de defensa pueden ser los siguientes:
a) La Supercompensacion consiste en el intento forzado de cubrir las propias deficiencias y darles una fisonomía diferente, utilizándose, para el efecto, de diversos medios, todos los cuales se singularizan por los gestos y ademanes afectados que se emplean.
b) La Racionalización consiste en afirmar la conclusión y luego buscar los argumentos para apoyarla.
Eso quiere decir que se pasa por alto de evidencia directa y se llega a las conclusiones que se desea establecer y que se espera que los demás acepten.
c) La Proyección consiste en la tendencia que tiene alguien a atribuirle a los demás lo que solo es particularidad o característica de él. Cuando el individuo proyecta sobre otros su inseguridad y sus carencias, trata de satisfacerse a sí mismo encubriendo sus propios temores y deseos, atribuyéndolos a ellos, pues, si reconociera conscientemente sus propias deficiencias, destruiría la poca seguridad que tiene en sí mismo.
d) Las Actitudes Displicentes consisten en las expresiones desabridas y poses o ademanes desagradables, que alguien adopta para encubrir su insuficiencia o sus carencias.
e) La Identificación se manifiesta siempre que una persona se conduce como si fuera otra persona con la cual se siente emotivamente vinculada. La identificación implica el propósito de equipararse a otras cuyas virtudes, cualidades o aptitudes, se admiran.

Mecanismos de evasión
Los mecanismos mentales de evasión, se utilizan, al igual que los de defensa, para proteger el Yo, y tanto jóvenes como viejos se sirven ampliamente de ellos.
Las pautas de conducta seguidas para buscar el ajuste, en este tipo de mecanismos, siempre se refieren al alejamiento, que implica todas las posibles formas de huida.

Cuando utilizamos mecanismos de evasión en la búsqueda del ajuste, nuestra conducta está dando a entender que hemos renunciado a la lucha franca y nos acogemos a los tipos evasivos de ajuste que nos proporcionen protección contra el peligro.

Quizás, el mayor riesgo que puede tener nuestro estado emocional es la frustración, por ello siempre debemos de tener en cuenta que las cosas no siempre saldrán como uno las quiere, no siempre se gana, no siempre se tiene lo que se espera o desea, quizás sea que es necesario al ser humano hacerle ver esta realidad para ayudarlo a alcanzar su realización como persona.

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