La ira es una emoción secundaria

ira

Todos en algún momento experimentamos la ira. Simplemente es parte de la experiencia humana y se puede sentir ira en diferentes contextos. La ira es una emoción secundaria porque necesita de una detonante para emerger. Por ejemplo: experimentar un trato injusto, escuchar una crítica, escuchar un insulto, pueden ser detonantes para la ira.

La experiencia de la ira puede ir desde una leve irritación, a la frustración, pero eso no es todo, puede llegar a desatar una ira agitada.

Aunque explique que esta emoción es parte natural del ser humano, también es necesario pensar en que existen maneras hábiles para confrontarla. Sin embargo, existen casos extremos en los que es necesario recurrir a terapia.

¿Por qué es bueno a veces?

La ira es una emoción que ayuda al organismo a redirigir las energías negativas. Es una alarma interna que nos dice que algo no está bien. Sin embargo, si este sentimiento es muy frecuente puede provocar consecuencias graves.

La ira es una emoción secundaria

Lo que muchas personas no se dan cuenta es que la ira es una emoción secundaria. Por lo general, una de las emociones primarias, como el miedo o la tristeza, se puede encontrar debajo de la ira. El miedo incluye la ansiedad, la preocupación y la tristeza viene de la experiencia de pérdida, desilusión o desánimo.

En contraste con el miedo y la tristeza, la ira puede proporcionar una oleada de energía y hacer que se sienta más a cargo, en lugar de sentirse vulnerable o indefenso. En esencia, la ira puede ser un medio para crear un sentido de control y poder en el rostro de la vulnerabilidad y la incertidumbre.

Por ejemplo: Cuando surge la ira entre las parejas a veces hay un miedo al abandono debajo. En estos casos, se trata de una combinación de miedo y pérdida anticipatoria que puede alimentar la ira.

Alcances 

Básicamente la ira trabaja y explora todos los pensamientos del ser humano y los tergiversa, es así como alimenta otras emociones y las altera. Por ejemplo: cuando alguien actúa con ira, es posible que posteriormente sienta tristeza o melancolía por sus actos. Por lo mismo se debe tener en cuenta que el cambio de una emoción primaria como el miedo o la tristeza en el modo de la ira suele ser bastante rápido e inconsciente. De hecho la ira puede ser un hábito arraigado lo que significa que puede tomar más tiempo identificar los pensamientos más profundos y los sentimientos que se encuentran debajo.

Referencia: Healthypsych

Compártelo y mira lo que sucede!

3 opiniones en “La ira es una emoción secundaria”

Comentarios cerrados.