Lo que no sabes acerca de un homosexual

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Para muchas personas incluso para la religión misma se ve la conducta homosexual como un pecado grave o como una conducta inaceptable. En ocasiones solamente se critica la conducta homosexual como tal sin conocer el trasfondo de la situación o aquello que llevo a ser homosexual a una persona. A continuación dejare algunos testimonios de personas homosexuales que han tenido el valor de compartirnos su experiencia.

David

Desde que tengo memoria, mucho antes de que supiera lo que era el sexo, ya sentía atracción hacia el mismo género.

Mi padre era muy talentoso reparando autos y en la jardinería. Él trataba de enseñarme, pero cada vez que lo intentaba perdía la paciencia y se llenaba de ira, gritaba y me insultaba.

No le gustaban mucho los deportes por lo que nunca me enseñó realmente como lanzar o golpear la pelota. En la escuela preparatoria mis compañeros se encargaron de dejarme en claro que yo no era como ellos, que no pertenecía ahí. Y así pues, todo lo asociado con la masculinidad me asustaba, me aterrorizaba, lo odiaba.

Una de las cosas que solía decirme a mí mismo cuando era muy joven era: “Si tan sólo me pareciera a él; si tan sólo fuera un atleta como él. Si tan sólo fuera fuerte como él; si tan sólo pudiera jugar fútbol como él, entonces quizás podría encajar, quizás podría pertenecer, quizás no estaría tan sólo ni sería tan diferente” sentía tanta vergüenza y soledad asociadas a ese deseo de encajar.

Cuando llegue a la adolescencia esta atracción se tornó sexual y me trajo mucha confusión. Me sentí completamente solo; me sentí como un fenómeno. Me fastidiaban. Se burlaban de mí por lanzar la pelota como una niña, pero todo fue mucho más allá. Cuando estaba en el salón de clases había estudiantes detrás de mí golpeándome en la cabeza durante clase, llamándome “maricón, maricón, maricón.” Odiaba la preparatoria

En noveno grado. Tuve que tomar la clase de educación física, no quería estar en ninguna parte del vestidor del gimnasio. Estaba tan asustado. Que alguien descubriera que yo era uno de esos…”Un maricon”. Así pues, tuve que forzarme a participar, pero me rehusaba a tomar la ducha en el gimnasio. Sólo me cambiaba los pantalones cortos. No me importaba si apestaba; estaba tan asustado. Para entonces creí que era homosexual.

No podía esperar hasta tener 18 años. Porque en el momento que cumpliera 18 iría a mi primer bar gay, y lo hice. De hecho, fue el mismo fin de semana que cumplí 18 e ingresé a este primer bar gay y fue estimulante al principio. Pensé que finalmente no estaba solo. ¡Hay otra gente como yo!

Pero el sentimiento no duró mucho, de hecho, la depresión continuó empeorando, y caí de lleno en el alcohol y las drogas para atenuar el dolor, y también recurrí al sexo.

José

Cuando estaba en la escuela primaria empecé a sentir cosas por los otros chicos, y cuando estaba en la escuela secundaria y la preparatoria mis amigos empezaron a sentirse atraídos por las chicas, pero yo me sentía atraído por ellos.

Yo era un artista sumamente sensible. Me encantaba cantar. Era un bailarín y mi padre estaba así como “espera un momento”. Porque él era el entrenador del equipo de béisbol y trabajó para la pequeña liga de béisbol durante toda mi infancia. Yo trate de adaptarme e identificarme pero eso simplemente no era para mí.

Estaba tan desesperando por encontrar alguien que me diera un poco de atención y afecto físico. Y necesitaba alguien que tan solo me dijera que existía y que estaba bien. Así fue como encontré un día el afecto que buscaba pero en otro hombre.

Melinda

No fue que un día dije dentro de mi soy lesbiana y debo conseguirme una novia. Lo que sucedió fue que tenía mi mejor amiga y nosotras podíamos adivinar lo que la otra estaba a punto de decir hablábamos por hora y finalmente se convirtió en una relación sexualizada.

Joseph

La primera vez que me di cuenta de lo que se sentía era aquello que la gente llamaba “homosexual” era a mis 15 años, recuerdo haber pensado “así que soy eso que llaman Gay” y honestamente no sabía que significaba.

Crecí como católico… escuchando una y otra vez la historia de conversión de mis padres… ellos me dieron una excelente educación católica en muchas formas. Todo eso fue un esfuerzo de su parte para darme lo mejor que podía.

Mis padres me enviaron al psicólogo cuando tenía 12 años de edad porque puedo decir que entonces era un poco afeminado, ellos estaban preocupados de que “¡oh Dios mío ¡va a ser gay!”  Honestamente, esa fue una experiencia miserable para mí.

Tenía la idea de que había algo terriblemente mal conmigo, y que de alguna manera era anormal. Ellos nunca me lo dijeron, pero ese era el mensaje que recibía. Mi papa decía que era mejor que se fueran a vivir a otro  planeta, refiriéndose a los homosexuales. Me sentía terrible y no encontraba con quien hablar acerca del tema.

Julie

Mi madre y yo éramos como el hielo la una con la otra, así que nunca hubo una verdadera conexión entre nosotras. Crecí odiando a los hombres. Fui abusada cuando era niña y en mi mente los hombres eran sólo bestias crueles que buscan obtener una sola cosa de ti. Y yo no quería tener nada que ver con ellos.

Charles

Crecí en un ambiente en el que me sentí no deseado. Mi madre solía decirme cosas como: “desearía que nunca hubieras nacido”. Me sentía deprimido y con inclinaciones suicidas cuando estaba creciendo.

Creo que el bullying realmente me llevó a incursionar en la actividad sexual. Porque necesitaba alivio, necesitaba encontrar alguna manera de eliminar el dolor. Y no estaba obteniendo esto de gente en la iglesia necesariamente, porque sentía que no podía hablarles de eso.

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