Lo que significa ser un terapeuta para mi

Hoy estuve pensando en todo lo que significa ser un terapeuta. En realidad, tendría que escribir un libro para poder explicar con trascendencia lo que significa ser un terapeuta. Pero esto no quiere decir que no puedo explicar lo que significa ser terapeuta para mí.

Ser un terapeuta es:

En mis años de experiencia como terapeuta he comprendido que ser un terapeuta es ser un acompañante, un amigo del camino, un eslabón del que alguien se puede apoyar, un soporte para alguien, un samaritano que brinda su apoyo a los demás, alguien que sabe callar cuando es necesario, alguien a quien puedes decirle lo que quieras sin que te reproche “por qué”, alguien que busca y genera soluciones, por eso ser terapeuta no es fabuloso, ¡es excepcional!

Todavía recuerdo el día que decidí ser un terapeuta: fue una tarde mientras estaba recostado en el pasto junto a un niño de 10 años a quien le di terapia. Mientras estábamos recostados en el pasto el niño me dijo lo siguiente:

Niño: Ulises, ¿puedo traer a mi hermano a terapia?
Ulises: claro, él puede venir, pero debe hacer cita
Niño: está bien, le diré que haga cita
Ulises: ¿porque quiere venir a terapia tu hermano?
Niño: es que quiere conocer a quien me ayudo porque dice que la terapia si está funcionando y ahora ya puedo leer.
Ulises: claro puede venir, no es necesario hacer cita para eso.
Niño: cuando sea grande quiero ser como tu
Ulises: tu puedes decidir quién ser, no necesariamente fijarte en alguien. Pero… ¿Porque quieres ser como yo?
Niño: tu ayudas a las personas, cuando sea grande también quiero ayudar a las personas.
Ulises: jaja ¡suena genial!

Recuerdo que luego de esa conversación. Regrese caminando a la parada del bus pensando en lo que el niño dijo. Él siendo un niño de 10 años lograba ver que la terapia funcionaba y ayudaba a cambiar vidas. Así que esa tarde de miércoles (hace más de 8 años) mientras la lluvia caía sobre mí me hice una promesa a mí mismo y a partir de ese día… ¡Decidí ser un terapeuta!.

Después de 8 años siendo terapeuta he visto centenares de casos de diferente índole, entre ellas las más frecuentes han sido de abuso sexual, maltrato intrafamiliar, divorcios, procesos de duelo, parafilias, trata de blancas, prostitución infantil.

Mis pacientes han sido desde niños de colegios prestigiosos, como también niños que viven en asentamientos y son de escasos recursos, adolescentes que lo han tenido todo y adolescentes que lo perdieron todo, pastores de iglesias y prostitutas, personas puritanas cómo también drogadictos y borrachos.

En realidad, he conocido mucho de cada persona que asiste a terapia. Y claro, tengo que ser sincero que seguramente en más de alguna ocasión he fallado como terapeuta. Al inicio, como todo terapeuta novato hasta al realizar un informe psicológico tenía dudas si en realidad era así. Pero con el paso de los años, la experiencia me ha enseñado a obtener lo necesario de cada paciente para que él mismo pueda volver a encontrarse.

Siempre me pregunta que ¿terapia uso? Y como les digo: la experiencia me ha enseñado que el tipo de terapia que necesita el paciente no lo deduce el terapeuta, más bien es el mismo paciente quien delimita el tipo de terapia que necesita. Entre los tipos de terapia que he utilizado están: La terapia Gestalt, Psicoanálisis, La terapia centrada en la persona de Carl Rogers, EMDR (La desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares). Ahora mismo, estoy aprendiendo PNL (Programación neurolingüística) y espero poder aplicarla tanto en terapias como en conferencias que imparto.

Por eso para mí ser terapeuta, significa abrir los horizontes de la psicología para aplicarlos en la vida cotidiana tanto del paciente como de sí mismo.

 

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