Los comienzos de la psicología del self

psicología del self

Los comienzos de la psicología del self se pueden fechar en 1914 en el ensayo sobre narcisismo, donde Freud ofrece el primer análisis del problema de las relaciones de objeto. Lo esencial de la tesis de 1914 se resume en lo siguiente:

  1. Presenta a la libido como una fuerza susceptible de variación cualitativa y cuantitativa, narcisista y objetal, cuyos movimientos explican las manifestaciones de la psicosexualidad.
  2. Contiene la primera presentación sistemática de la elección de objeto.
  3. Establece los diversos significados del narcisismo.
  4. Brinda una clasificación nueva de la psicopatología: la división en neurosis narcisistas, en las que el paciente es incapaz de establecer un vínculo emocional estable con el terapeuta y neurosis de transferencia donde esto si es posible.
  5. Introduce, por vez primera, el concepto de un ideal del yo, que dará origen a la estructura del superyo.

Psicología del self

En Psicología de las masas y análisis del yo, Freud añade otros dos conceptos capitales, la diferencia entre la elección de objeto, ya señalada en 1914, y la identificación con objeto. En cuanto a la elección de objeto realizada por el ser humano, Freud establece la división entre elección de objeto narcisista, refiriéndose a que se elige al objeto en función de lo que uno es, o cree ser; y elección de objeto anaclítica, referida a que se elige el objeto de acuerdo con la persona que nos cuidó en el periodo de dependencia. En 1921, Freud estudia las dos actitudes fundamentales que debe asumir un niño para lograr su independencia psíquica:

  1. a) La elección de objeto, es decir, cuál de los padres ha de ser el modelo sexual hacia el que orientará sus necesidades instintivas, y
  2. b) La identificación con un objeto cuyo significado se refiere a cuál de ios progenitores normará su modelo del rol, su identidad sexual y el carácter de su ego.

En el yo y el ello (1923b), Freud desarrolla cabalmente la hipótesis estructural, y dentro de la formación del yo da importancia fundamental a la identificación como una de las formas principales de construcción de la estructura, sobre todo porque con ello explica la adquisición de energía para esta estructura.

Por otra parte, al formular la hipótesis estructural, el pensamiento freudiano hace hincapié en las características formales del conflicto intrapsíquico e intersistémico, más que en el contenido del mismo. Esta tradición va a ser continuada por los últimos discípulos que tuvo en vida el maestro, en especial Hartmann, quien retoma la necesidad de hacer del psicoanálisis una ciencia con características positivistas, más cercana a la biología, y con pretensiones de constituirla en una psicología general, lo cual dio origen a la psicología psicoanalítica del ego, que dominaría por muchos años el campo teórico y clínico del psicoanálisis, particularmente en los Estados Unidos de Noteamérica. Los últimos tiempos de Freud, en Inglaterra, y el advenimiento de su hija Anna al psicoanálisis, así como las necesidades de la Segunda Guerra Mundial, determinaron un aumento del interés del psicoanálisis por los niños y en general por los estudios del desarrollo, lo cual permitió se creara una teoría psicoanalítica del desarrollo que, a partir de la teoría de la evolución de la libido, expuesta por Abraham desde 1911 y desarrollada por Freud (la cual mantiene un pensamiento instintivo, biologista, sobrede- terminado, inevitable), da lugar lentamente a la elaboración de teorías del desarrollo que toman cada vez más en cuenta la interacción del niño con su medio, en particular con sus objefos tempranos.

Describir las aportaciones de la teoría de las relaciones de objeto en psicoanálisis, obliga a hacer divisiones teoréticas, geográficas, clínicas y hasta políticas, según los conocimientos y preferencias particulares. En un principio, los autores dedicados a estudiar el tema se encontraban relativamente aislados, por lo que el intercambio de información era escaso y no siempre veraz. Actualmente, con el desarrollo y la velocidad de la difusión, la información amenaza con convertirse en excesiva, mal clasificada y desde luego fuera del alcance, por falta de tiempo, de la mayor parte de los interesados, particularmente en nuestro idioma. Antes de 1970 las citas eran pocas y no siempre al alcance del público profesional, pero en la década de los 70 hay muchas aportaciones tanto teóricas como clínicas, lo cual amenazaba con crear una gran confusión. Ahora parece que el panorama está más claro y eso nos permite, en primer lugar, ubicar las aportaciones fundamentales al campo de la teoría de las relaciones de objeto, y posteriormente describir el estado actual de las cosas.

Referencia: Cueii José. “Teorías de la personalidad” 3a ed. Editorial Trillas,  1990 (reimp. 2008). México. Pàg 202

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