Los Conflictos del Alma Infantil explorados por el Dibujo de una Familia

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 Desarrollo:

Los conflictos del alma infantil se pueden agrupar  en dos tipos principales, esto para ordenar la exposición de los casos  de acuerdo al conflicto dominante que revelan:
1.    Los conflictos de rivalidad Fraterna 

2.    Conflictos edipicos 

Tanto en los primeros como en los segundos actúan las dos tendencias primordiales del ser humano: el amor y la agresividad que dictan a cada cual sus atracciones y repulsiones. 

No siempre se encuentra en primer plano en la observación clínica del sujeto el conflicto que revela el dibujo de una familia hecho por  el mismo. Puede suceder que a una persona lo consulten  por algo muy diferente. 

Con frecuencia se observa que no es el conflicto, sino las reacciones que esta produce en el niño, las cuales, en un conflicto determinado, difieren según los casos. 

El interés del dibujo de una familia reside precisamente en esto: al permitirnos apreciar la situación que un niño se atribuye en medio de los suyos, la índole de las reacciones que mantiene “en el corazón” con sus hermanos y hermanas y con sus padres, en muchos casos nos permite tocar con el dedo las motivaciones profundas de su conducta, muy especialmente cuando esta es patológica. 

A.    Los conflictos  de rivalidad fraterna 

La manera en que un niño vivió en el pasado y aun vive actualmente su rivalidad fraterna, se inscribe en su dibujo de una familia, por ello se debe formular ante todo algunas observaciones sobre el carácter normal o patológico de esta rivalidad. 

Cierto grado de agresividad entre hermanos rivales es normal, en cuyo caso se halla atemperada por los naturales sentimientos de afecto, pero la agresividad se torna patológica cuando aumenta hasta provocar actos peligrosos y  cuando se halla inhibida por intensas censuras de los padres. 

Se debe considerar, efectivamente que en el niño bien adaptado la reducción de la rivalidad fraterna se opera de modo muy natural en un medio familiar armónico, es decir cariñoso, por las compensaciones afectivas de la vida en común, así , la agresividad se sublima y se socializa poco apoco. En cambio cuando la rivalidad fraterna es reprimida con cierta violencia, se atrinchera en posiciones normales, conservando su primitivo carácter de salvajismo agresivo. 

a)     Reacciones manifiestamente agresivas 

Es extraño que el niño exprese sus conflictos fraternos en el dibujo en forma de intercambio de golpes o diversos malos tratos, o en forma de temas dramáticos.  En cambio ocurre con frecuencia que durante la entrevista o interrogatorio posterior el niño acuse a uno de los hermanos o hermanas representados en el dibujo de no ser bueno, de golpearlo o por el contrario acuse al personaje que lo representa a el de golpear a los demás. 

 Se aprecia toda la distancia que media entre en dibujo de una familia y otras situaciones proyectivas. 

b)   Reacciones  agresivas indirectas 

La más frecuente, es la censura del yo, que impide cualquier expresión de agresividad declarada, obligada a esta tendencia a manifestarse en forma indirecta, con frecuencia por desvalorización del rival. 

·         Eliminación del rival: es el grado más intenso de esta desvalorización, cuando la existencia de un hermano o hermana del cual esta celoso, causa angustia a un niño, este se ve llevado a negar la existencia de su rival, es decir, a no hacerlo figurar en su dibujo de la familia. 

·         El dibujo con un niño solamente: puede esperarse que siempre ocurra así en los casos en que el niño sea hijo único verdaderamente y represente en la composición su propia familia, de la representación de un solo niño podemos deducir que en primer lugar, el sujeto ha debido sufrir muy especialmente por la presencia de sus rivales, ya sea por su carácter susceptible y celoso, y como consecuencia de las peculiares condiciones de vida en el hogar. En segundo lugar podemos inferir que carece de madurez, en cuanto soporta mal las inevitables frustraciones de la vida en una familia numerosa, no ha sido capaz de concebir una transacción y por consiguiente emplea el muy infantil mecanismo de defensa de la negación, rechazando lisa y llanamente lo que le molesta. 

·         El dibujo sin el niño: no tomar  en cuenta la interpretación  superficial  que consistiría en decir que el niño solo expresa en su dibujo lo que piensan y repiten con frecuencia sus propios padres: que los hijos son malos o que cuestan demasiado, y que sería preferible no tenerlos, es conveniente interpretar el dibujo  sin niño en forma proyectiva, y pesar que el sujeto proyecta  aquí su propio deseo de no tener hijos. 

·         Desvalorización del rival: la eliminación completa del rival o los rivales es propia de los yo inmaduros que obedecen solo al principio del placer y no se preocupan por  la realidad del otro.  Apenas el niño llega al principio de la realidad lo que produce juntamente con la constitución de un súper-yo que controla las tendencias semejantes eliminación del rival no puede ocurrir sin un aviva angustia por culpa. Entonces la rivalidad fraterna se expresa en forma más moderada, con una desvalorización y una  depreciación del rival. 

La desvalorización del rival puede manifestarse también en la manera de dibujarlo, sea que se lo deforme, que le amputen partes esenciales, por ejemplo, los brazos, pies, rostro, esto se advertirá comparando atentamente la factura de los personajes. 

   b)   Las reacciones agresivas asumidas por un animal: 

Por medio del estudio de los sueños se sabe especialmente que  la simbolización es un modo primitivo de pensamiento, que substituye al pensamiento racional cuando existe regresión. Se sabe también que este pensamiento simbólico en vela, es más habitual mientras más jóvenes son los sujetos. Freud ha añadido a esto que la simbolización sirve como mecanismo de defensa del yo, por ejemplo permitiendo disimular una tendencia censurada bajo un disfraz que no permite reconocerla fácilmente. 

Esta  simbolización es poco frecuente en el dibujo de una familia por efecto  de las indicaciones limitativas del test.  Existe sin embargo cuando una tendencia muy fuerte es prohibida por la censura del yo y no se atreve a manifestarse directamente. 

Sin duda, sorprende el hecho de que el sujeto no se represente a sí mismo en el dibujo y esto ocurre porque se ha proyectado íntegramente en el animal en cuya forma puede satisfacer salvajemente su agresividad con un mínimo de culpa. 

 d) Reacciones Depresivas: 

La  tendencia agresiva lleva consigo una pesada carga de sentimientos de culpa, por efecto de la ley del talión arraigada en el fondo de toda alma infantil, y hace temer al niño que los padres todopoderosos le inflijan a él lo que desea infligir a su rival. Las reacciones agresivas  pueden ser seguidas de los test proyectivos, hasta los psicodramas por un brusco retorno de ansiedad y sentimientos de culpa, con identificación tranquilizadora con el poderoso, es decir con aquel que dispone del poder de castigo. Hay casos en que esa vuelta de la agresividad contra sí mismo se produce desde las primeras manifestaciones de la pulsión y por consiguiente clínicamente  no se advierte celos ni odio hacia el rival, sino una tendencia a malquererse y despreciarse, que puede llegar hasta un verdadero estado depresivo, este aspecto es mas frecuente en niñas que en los varones, por el  temperamento especial del sexo femenino. 

1.    Eliminación de sí mismo: 

La eliminación agresiva del rival, se halla paralelo la eliminación del propio sujeto, si la eliminación es completa se debe a  una grave depresión para renunciar a la existencia. Cuando el niño no se representa en el dibujo se debe preguntar en lugar de qué personaje se ha puesto. 

A veces en los casos el niño o la niña puede estar inhibida y actuar depresivamente aunque en los temas que desarrolle sea de agresividad muy atenuada aunque lo niegue para que esta no se muestre agresiva. 

2.    Desvalorización de sí mismo: 

Cuando el sujeto de desvaloriza a sí mismo, es una reacción depresiva,  que no esta ausente del dibujo pero aparece tratado desventajosamente con los otros miembros de la familia.  La  agresividad esta reprimida por prohibiciones, el sujeto no se permite ninguna de las eliminaciones que satisfaría su rivalidad fraterna, se obliga a hacer aparecer en el dibujo a todos sus rivales y no son éstos sino él, quien se encuentra colocado en situación de inferioridad. 

Los casos en que la desvalorización de sí en el dibujo corresponde a una auto-depresión, son frecuentes, y esto causa al niño una angustia que éste trata de compensar por medio de una identificación de deseo. 

  e)  La Reacción regresiva y la identificación y la identificación con un bebé: 

El conflicto de rivalidad fraterna puede resolverse por medio de un retroceso, una regresión, sea que el sujeto viva constante nostalgia de su primera infancia, su reacción depresiva lo lleve a desvalorizarse y trate de compensar la angustia de su inferioridad identificándose con el menor de la familia, considerando el más feliz. 

Esto se considera como un mecanismo de defensa muy general. El psicoanálisis nos enseña efectivamente que cuando  una situación de conflicto interior crea una angustia insoportable que torna demasiado infeliz  la condición presente del sujeto, se produce una regresión defensiva  que traslada al sujeto a un período de su vida donde no tenía ese conflicto y era  por lo mismo  feliz. 

  Se pueden considerar ciertos aspectos en este caso: 

·         Que esta defensa de regresión es más empleada por niñas que por varones. 

·         Que es más frecuente en los hermanos mayores e intermedios 

·         Que es muy poco y raro en hijos únicos. 

·         Que  el bebé con el cual uno se identifica, en la mayoría del los casos  es de sexo femenino. 

·         Que esta identificación regresiva se observa en toda las edades de los 6 a 15 años. 

Todas las ventajas que puede traerle el regreso a la edad de oro, esa edad en que,  en brazos de la madre, gozaban  de una protección y una felicidad  sin sombras, ya que esta edad nos regresa al estadio oral, en el cual toda relación con otros es identificación, en que puede, pues  identificarse tanto con la madre que lo  protege, como con el bebé protegido, edad en la cual se halla suprimido el conflicto de agresividad. 

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Conflictos Edipicos:

a)                  La relación edípica: 

Todos los niños al comienzo de la vida los niños de uno y otro sexo no tienen más que un objeto de amor; su madre-nodriza. 

El apego a la madre es conservador y regresivo, por cuanto la madre representa  para el niño, a cualquier edad, protección, seguridad, amor y alimento, y más adelante, si esas exigencias esenciales de la vida se hallan amenazadas, el sujeto, aunque sea adulto, tiende a volver hacia atrás, hacia la madre tutelar. En cambio el apego al padre es progresivo, en tanto el padre representa en la familia el elemento dinámico que obliga a avanzar, a progresar. 

El varón es atraído por la madre; para él, pues, el objeto primero de amor no cambia. La niña es atraída por el padre, pero para ella la situación afectiva es muy complicada, pues su objeto de amor cambia. 

El otro componente del conflicto de Edipo es la rivalidad del niño con el padre de su mismo sexo. El varón, aunque ame al padre, desearía al mismo tiempo ocupar su lugar junto a la madre. La niña, aun conservando mucho amor por su madre, querría reemplazarla en el efecto del padre. 

La situación edipiana, es una situación normal que existe en todas las familias, comúnmente se resuelve con una imitación más o menos consciente del padre rival al cual se querría igualar, y esta imitación, cuando es exitosa, conduce al varón a la virilidad y a la niña a la femineidad. 

Existen dos determinantes de la situación edípica que se expresa en la en el dibujo de la familia: 

1.          Por identificación con el padre del mismo sexo. 

  El personaje dibujado primero y valorizado de ese modo, es objeto ya que de admiración, ya      de identificación, ya de ambas a la vez. 

2.           Por acercamiento hacia el padre de sexo opuesto. 

El deseo de esa intimidad puede traducirse en el dibujo por un acercamiento efectivo. 

El mecanismo de defensa por desplazamiento, es cuando en el dibujo se traslada a otra situación, a extraños, se reconoce menos fácilmente como aplicable al propio sujeto y a su familia. 

  b) La rivalidad edipica 

En ciertas situaciones patológicas, la agresividad aumenta y se convierte en fuente de conflicto, ya exterior, con aquel de los padres del cual se trata, ya interior, cuando la prohibición de la censura impide toda manifestación de hostilidad, por lo tanto en el dibujo de la familia, se puede proyectar la agresividad reprimida y revelar la existencia de conflicto interior. 

  1.    Celos en la pareja 

Cuando se proyecta eso, no se dibuja el niño junto con sus padres, sino se dibuja alejado del padre el sexo contrario, además muchas veces, el niño sitúa a sus dibujos en otra época o en otro lugar, lo cual es un mecanismo especial de defensa, el cual es el desplazamiento. 

  2.    Desvalorización del padre del mismo sexo 

Como se mencionó en el punto anterior, la desvalorización, es el mecanismo de defensa más presentado en los dibujos, indicando la agresividad.  Se da porque el niño quisiera eliminar a la madre, pero sabe que no se puede, por lo tanto no la omite del dibujo, pero la dibuja más pequeña o con menos dedicación. 

  3.    Eliminación del padre del mismo sexo: 

Cuando la desvalorización es mucha, se llega a la eliminación del padre “rival”.   Generalmente el niño solo dibuja al padre del sexo opuesto y se dibuja a él mismo, incluso algunos niños omiten a sus hermanos y hermanas también, para quedarse solo con el padre del sexo contrario. 

  4.    Agresividad contra el padre del mismo sexo 

En raras ocasiones, el niño expresa a través del dibujo de la familia la agresividad edípica.  Con la rivalidad edípica ocurre lo mismo que con la rivalidad entre hermanos: los signos de hostilidad demasiado directos están vedados.  Para obtener una proyección más libre de la agresividad, hay que dirigirse a los psicodramas. 

Suele ocurrir que en el dibujo, la hostilidad se represente como ataque directo a la persona de los padres, pero algunas veces se represente hacia un objeto que los simbolice. 

  5.    Agresividad simbolizada por un animal 

Cuando la pulsión agresiva es muy fuerte pero su expresión franca engendraría angustia del niño, la defensa del yo puede obligarlo a encubrirse, siendo uno de los disfraces más frecuentes en la infancia la simbolización animal. 

Esto parece más frecuente en los varones que en las niñas.  En un adolescente, el decir que dibuja a un animal, representa a esta edad (12 años en adelante aproximadamente) un grado bastante elevado de inmadurez afectiva. 

  c) El complejo de Edipo: 

La situación edípica, es normal, aunque su intensidad excesiva puede engendrar algunos conflictos, como se ha visto. 

Pero hay casos en que los sentimientos en conflicto son tan intensos que suscitan en el alma del niño una angustia muy viva, contra la cual actúa la defensa del yo. 

El conflicto edípico, no es ya exterior entre el niño y aquel de sus padres que le aparece como rival.  Es interno y enfrenta la tendencia y la represión.  El yo quiere impedir el ser arrastrado por las tendencias peligrosas que podrían poner en peligro la personalidad, y lo consigue por la represión. 

Los sentimientos reprimidos no por ello se tornan inofensivos.  Subsisten en el inconsciente, en la forma denominada complejo, dotado de una carga afectiva y un dinamismo intensos. 

Para precaverse todavía más contra la reaparición en el escenario de lo reprimido, el yo desarrolla en lo consciente los sentimientos contrarios a las tendencias reprimidas, sentimientos llamados formaciones reaccionales del yo. 

Puede ocurrir quela personalidad entera sea marcada por ello y se pierda la espontaneidad viva de los primeros sentimientos, la cual es reemplazada por una vida aparentemente moral pero ficticia, sin calor humano. 

1.    Inhibición: puede resultar, de ello, una inhibición del dinamismo vital en su totalidad.  Las tendnecias amorosas y las tendencias agresivas del conflicto de Edipo son igualmente vedadas, y las formaciones reaccionales dominan el carácter, donde todo queda sometido al orden, a la regla, y a la jerarquía oficial de las edades y los valores. 

Toda vez que un niño, de resultas de su inhibición, reproduce su propia familia (en lugar de inventar una) y dibuja personajes rígidos, separados unos de otros, bien alineados según el orden jerárquico de las edades, podemos deducir que hay allí fuertes represiones, principalmente del conflicto de Edipo.  Conviene subrayar que en ese caso no hay nunca identificación con el padre del mismo sexo, pues tal identificación está vedada. 

2.    Relación a distancia: Los sentimientos edípicos, tanto la ternura como la hostilidad, suponen el contacto con el objeto, la intimidad física.  De ello resulta que la prohibición contra esas pulsiones a menudo produce el efecto de separar o d e impedir el contacto, poniendo distancia entre el sujeto y el objeto de amor o de odio.  Esta relación a distancia, que es un mecanismo de defensa muy frecuente, se observa fácilmente en el dibujo de una familia. 

3.    Aislamiento: la relación a distancia puede completarse con barreras que separan a los personajes. 

 d) El conflicto de Edipo a la Inversa: 

1. El amor hacia el padre  de sexo opuesto es reemplazado por indiferencia o hasta hostilidad. 

2. la rivalidad agresiva con respecto al del propio sexo es reemplazada por afecto tierno. 

3. con frecuencia hay, al mismo tiempo, un renunciamiento al propio sexo que puede conducir a una identificación con el sexo opuestos. Hay que considerar que la distancia edípica normal, aunque reprimida, no ha desaparecido y permanece activa, pero en el inconsciente. 

En su producción intervienen dos órdenes de factores. Por una parte traumatismos afectivos relacionados con el conflicto, que han impedido su evolución normal. Por otra, factores estructurados relacionados con la bisexualidad de todos los seres; cuando en un varón o en una niña existe en gran medida un componente estructural del otro sexo, se concibe fácilmente que eso pueda favorecer una inversión del conflicto de Edipo, incluso sin la intervención de un trauma psíquico importante. 

1.    En niñas: la niña se siente en segundo término, inferior, con respecto al varón. Para convertirse verdaderamente en mujer es necesario que acepte esa inferioridad relativa y, especialmente, que renuncie a poseer un órgano sexual similar al de su contrincante. Las que no lo aceptan se hallan especialmente expuestas a identificarse en todo con un varón. 

El papel de los padres es esencial. Si la pareja paterna es armoniosa, si el padre, valoriza a la mujer en su hija, contribuye en mucho a que la niña acepte su condición femenina. Si no se interesa por ella, esa frustración de amor hará que la hija se torne agresiva con respecto a él y desee cambiar de sexo. Su evolución edípica se detendrá, y ella se mantendrá en esos estadios preedípicos en los cuales domina la agresividad.  Especialmente se formará, acerca de las relaciones entre el hombre y la mujer, una concepción sádica, y el natural deseo de acercamiento con el hombre chocará en ella con el menor de una agresión brutal, lo que la alejará aún más del padre. 

2.     En varones: el conflicto de Edipo a la inversa se traduce en los varones como identificación femenina, lo que los hace proceder en sus relaciones con los padres según el modelo de ese sexo. 

Hay fundamentos, pues, que para pensar que la identificación del dibujo es una identificación con el super-yo materno o, si se quiere, con un ideal del yo femenino. Según el psicoanálisis, uno se identifica a menudo con aquel de los padres del cual se han padecido las mayores frustraciones. 

Posiblemente existan más rasgos de sobre los conflictos del alma infantil, claro esto solamente es otro de mis post 😉 

Compártelo y mira lo que sucede!

3 opiniones en “Los Conflictos del Alma Infantil explorados por el Dibujo de una Familia”

  1. me encantoo gracias me ayudaste muchooo ,soy estudiante de psicologia de la UNSAAC y por motivos urgentes no pude terminar de leer mi libro sobre el test de la familia ,pero aqui esta todoo gracias

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