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Los cuatro temperamentos básicos y la depresión

12 diciembre, 2018
cuatro temperamentos básicos

La mejor teoría sobre los temperamentos fue elaborada por Hipócrates hace 2400 años. Adelantó la hipótesis de que las personas encajan en cuatro categorías fundamentales: el vendedor sanguíneo súper extrovertido, el líder colérico extrovertido de fuerte voluntad, el perfeccionista melancólico y el pasivo súper-introvertido flemático. No obstante las variantes sugeridas, esta teoría se mantiene hoy incólume en su forma original. Lo único que podría añadirse es que nadie encaja a la perfección en uno solo de los moldes de Hipócrates, pues las personas representan una combinación de dos o más de estos temperamentos. Pareciera ser una conclusión razonable, puesto que todo el mundo revela características tanto de la madre como del padre.

El sanguíneo y la depresión

El temperamento sanguíneo adorna a las personas cálidas, amigables y espontáneas que atraen a los demás como un imán. Es un excelente charlista y un despreocupado optimista, el individuo de quien se dice que es “el alma de la fiesta”. Si bien es generoso y compasivo, sensible a lo que le rodea y al humor y sentimiento de los demás, al igual que los otros temperamentos, cuenta con algunas debilidades naturales. Con frecuencia es de poco carácter, emocionalmente inestable y explosivo, inquieto y egoísta. A pesar de que en su juventud se lo considera “un seguro triunfador”, rara vez alcanza el nivel que se esperaba de él. No le da importancia a los detalles y casi nunca está quieto. Bajo un exterior de intrepidez esconde a menudo su inseguridad y temor. Los sanguíneos hacen buenos vendedores, oradores, actores y a veces líderes.

Rara vez el sanguíneo se deprime cuando está en compañía de otros. Siente tanta afinidad por los demás, que el solo ver a otra persona le eleva el espíritu y su rostro se estira en una sonrisa. Sea cual fuere el grado de depresión que acusa, casi invariablemente le ocurre cuando está solo.

El temperamento colérico y la depresión

El temperamento colérico produce un activista práctico. Es un líder nato, optimista y de gran fuerza de voluntad. En su mente bullen ideas, proyectos y objetivos, y generalmente los lleva a cabo. Es un extrovertido, lo mismo que el señor Sanguíneo, pero en un grado muy inferior. Si bien altamente productivo, refleja una serie de debilidades naturales. Es autosuficiente, impetuoso y de carácter levantisco, con tendencias a la dureza y a la crueldad. Nadie tan agudo y sarcástico como el colérico. Hace buenos supervisores, generales, constructores, cruzados, políticos y organizadores, pero no es dado a realizar trabajos con precisión detallista.

Rara vez se deprime el colérico, debido más que nada a su permanente actividad y a su eterna búsqueda de metas que lo motiven para ocuparse simultáneamente de 14 proyectos diferentes. Si uno de ellos le resulta desconcertante o frustrante, muy poco dura su desilusión y rápidamente va en pos de un nuevo desafío. Los coléricos se sienten felices cuando están ocupados y por ello les queda poco tiempo para sentirse deprimidos. Su principal frustración en la vida es que no le alcanzan las 24 horas del día para ejecutar sus metas y objetivos.

Los rechazos o insultos que con tanta frecuencia deprimen a los otros temperamentos no hacen mella en el colérico. Es de piel tan curtida, tan autosuficiente e independiente por naturaleza, que rara vez siente la necesidad de los demás. En lugar de perder el tiempo sintiendo lástima de sí mismo cuando está solo, proyecta nuevos planes y actividades.

Emocionalmente es el más subdesarrollado de todos los temperamentos. Por ello experimenta poquísimos cambios de talante. Si bien es rápido para enojarse, raramente cae en la autoconmiseración. En cambio hace sentir su mal humor a quienes lo rodean. Como le interesan tan poco las opiniones de los demás, es casi invulnerable a la depresión provocada por personas. Si alguna vez el colérico se deprime será por frustración o retraimiento.

El temperamento melancólico y la depresión

El melancólico es, por lo general, el más talentoso de todos los temperamentos. Perfeccionista por naturaleza, sensible a las bellas artes, es analítico y auto-sacrificado. No gusta de sobresalir y raramente se impone a los demás. En cuanto a la amistad, son excelentes y fieles amigos. Con todo, es propenso al mal humor, a la crítica, al pesimismo, y al egocentrismo. Melancólicos han sido los más grandes artistas, compositores, filósofos, inventores y teóricos.

Si bien todo el mundo es vulnerable a su propio y particular esquema de elaboración mental, nadie tan sensible como el melancólico. Entre sus numerosos dones creativos, tiene la rara habilidad de sugerirle imágenes a la pantalla de su imaginación, probablemente en technicolor y sonido estereofónico. En razón de que los melancólicos son malhumorados y taciturnos por naturaleza, consideran que tales características son espontáneas, pero hoy se sabe que son la resultante directa de sus esquemas pensantes. Si el melancólico vigila sus procesos mentales y rehúsa incurrir en los pecados mentales de la ira, del resentimiento, de la auto persecución y de la autoconmiseración, no cederá a su predisposición hacia la depresión.

El flemático y la depresión

El flemático es el tranquilo “rico tipo” que jamás se aturulla. Y aparte de ser una persona serena y de buena disposición, el señor Flemático es un individuo alegre, que trabaja en armonía con los demás, conservador, confiable, ingenioso, con una mentalidad eminentemente práctica. Como por lo general es introvertido, no demuestra ni sus fuerzas ni sus debilidades, como lo hacen los otros tipos temperamentales. Su mayor debilidad es su falta de motivación. Con la mayor afabilidad rechaza una tarea y es propenso a ser terco, mezquino e indeciso. Su rara habilidad para contemplar la vida con los ojos de un espectador lo hace evitar comprometerse con nada. Los flemáticos hacen espléndidos diplomáticos, ya que son pacificadores por naturaleza. Muchos son maestros, médicos, científicos, comediantes y editores de libros y revistas. Cuando son motivados desde el exterior, pueden ser excelentes líderes.

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