Jugar con muñecas Barbie afecta la imagen corporal de las niñas

Barbie

Barbie es la muñeca de moda más vendida en el mundo. Aunque se vende como una “chica común”, Barbie está lejos del promedio. Sus proporciones corporales son “poco realistas, inalcanzables y poco saludables”. “De estar viva, Barbie sería una mujer con una estatura de 2.13 metros, un talle de 45 centímetros y un busto entre 96.5 y 101 centímetros”, escribió la psicoterapeuta Abigail Natenshon en el año 2006. Las muñecas Barbie son todavía modelos para las niñas pequeñas, a quienes transmiten un ideal cultural de belleza. Las niñas que no dan la talla pueden experimentar insatisfacción corporal (pensamientos negativos acerca de su cuerpo), lo que conduce a una baja autoestima. Algunos estudios demuestran que, para los seis años, muchas niñas desean ser más delgadas de lo que son.

Para evaluar el efecto de Barbie en la imagen corporal de las niñas, los investigadores leyeron libros ilustrados a niñas de cinco y medio a ocho y medio años. Un grupo vio historias ilustradas sobre Barbie, los grupos de control vieron historias acerca de una muñeca de talla grande llamada Emme o historias que no tenían que ver con muñecas. Poco después las niñas respondieron cuestionarios en que se les preguntó si estaban de acuerdo o en desacuerdo con afirmaciones como “Estoy muy contenta con mi aspecto” y “De verdad me gusta lo que peso”.

Los hallazgos fueron sorprendentes. Entre las niñas más pequeñas (de cinco y medio a seis y medio años), una sola exposición al libro ilustrado de Barbie disminuyó de manera significativa la estima corporal e incrementó la discrepancia entre el tamaño corporal real e ideal. Esto no sucedió con las niñas de los dos grupos de control. El efecto de Barbie en la imagen corporal fue todavía más grande en las niñas de seis y medio a siete y medio años. Sin embargo, los hallazgos fueron totalmente distintos en el caso del grupo mayor, de siete y medio a ocho y medio años: a esta edad las ilustraciones de Barbie no tuvieron efecto directo en la imagen corporal.

¿Cómo se explica esta diferencia?

Las niñas mayores de siete años pueden estar en un periodo sensible en el que adquieren imágenes idealizadas de la belleza. A medida que crecen, pueden internalizar el ideal de delgadez como parte de su identidad incipiente. Una vez que el ideal se ha internalizado, su poder ya no depende de la exposición directa al modelo original o puede ser simplemente que las niñas dejan atrás a Barbie.

En otro estudio realizado por Kuther y McDonald en el año 2004 se preguntó a niñas de sexto a octavo grados acerca de sus experiencias con Barbie. Todas ellas habían tenido al menos dos muñecas Barbie, pero dijeron que ya no jugaban con ellas. En retrospectiva, algunas de las niñas veían a Barbie como una influencia positiva: “Es como la persona perfecta… como todos quieren ser”. Pero la mayoría de las niñas la veía como un modelo poco realista: “Las muñecas Barbie proporcionan un estereotipo falso… ya que es físicamente imposible conseguir el mismo tamaño corporal… No habría espacio suficiente para los órganos y otras cosas necesarias… Bar- bie tiene este cuerpo perfecto y ahora todas las niñas tratan de tenerlo porque se sienten insatisfechas consigo mismas”.

La investigación longitudinal ayudará a determinar si las mu-ñecas de moda como Barbie y Bratz tienen un efecto duradero sobre la imagen corporal. La pregunta del millon es…Si tuviera una hija pequeña, ¿le permitiría jugar con las muñecas Barbie?

Referencia: Diane E. Papalia. “Desarrollo humano” Duodécima edición. McGRAW-HILL/ Interamericana editores, s.a. de c.v. 2012. México. Pág. 289.

Traducción: María Elena Ortiz Salinas, José Francisco Javier Dávila.

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