Niños para los que la terapia de juego es inapropiada

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La terapia de juego es muy efectiva en niños. Sin embargo, también existen casos clínicos infantiles para los que la terapia de juego se vuelve inapropiada. A continuación una breve descripción de cuales son los casos para los que la terapia de juego puede llegar a ser una terapia inapropiada.

El niño:

  • Presenta gran dificultad para el aprendizaje.
  • No puede diferenciar entre realidad y fantasía.
  • Padece autismo, síndrome hiperquinético, trastorno de personalidad, psicosis infantil.
  • Está viviendo una custodia de corto plazo, está a punto de pasar por un cambio mayor o ambas situaciones.
  • Es hostil hacia la terapia de juego.

La familia:

  • No está preparada para cooperar.
  • No aceptará ayuda, a pesar de que su disfuncionalidad afecta al niño.

Las autoridades:

  • Piden que se dé a conocer el trabajo.
  • No están preparadas para apoyar al terapeuta de juego.

El terapeuta de juego:

  • No tiene tiempo suficiente.
  • Se encuentra sin supervisión y apoyo adecuado.

A menos que posean conocimientos específicos, experiencia y supervisión, se recomienda que los terapeutas de juego no trabajen con las siguientes referencias:

  1. Niños con graves problemas de aprendizaje. Éstos pueden responder de manera más efectiva a una forma alternativa de trabajo de juego.
  2. Niños que tienen problemas para diferenciar fantasía de realidad y que tienen trastornos como autismo, psicosis infantil, síndrome hiperquinétíco y trastornos de personalidad. El trabajo con estos niños sólo lo deben emprender terapeutas calificados y con experiencia. Se debe buscar consejo psiquiátrico si existe cualquier duda.
  1. Niños con conductas desadaptadas aprendidas, resultantes de una disfunción familiar. La terapia o trabajo familiar es preferible, en ocasiones con trabajo individual simultáneo.
  2. Niños al borde de algún cambio vital importante. Esperar hasta que su futuro está más estable. Puede ser preferible el juego terapéutico enfocado o juego guiado.
  3. La terapia de juego no es un trabajo de divulgación (el juego de evaluación y el juego terapéutico enfocado son más adecuados). Sería inapropiado que los niños empezaran la terapia de juego durante una investigación, porque ello confunde los limites tanto para el niño como para el terapeuta de juego. Sin embargo, es inevitable que existan ocasiones en las que el niño haga una revelación nueva durante el curso de la terapia de juego.
  4. Niños que son demasiado pequeños o demasiado grandes, a menos que existan razones especiales y el nivel de madurez del niño sea suficiente para la terapia de juego.
  5. Niños cuya seguridad y protección no estén aseguradas y cuyas necesidades básicas no se están satisfaciendo de manera patente. El trabajo necesita enfocarse a mejorar las circunstancias del niño antes de considerar la terapia de juego.

Referencia: West, Janet. “Terapia de juego centrada en el niño” Segunda Edición. Editorial El Manual Moderno. México, D.F. pág. 36.

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