Perdonar sana el alma

perdonar

Recuerdo que cuando tenia 13 años, estaba en la selección de futbol de la escuela. Y fue una tarde de mièrcoles la definirìa quien se quedaba con la copa de campeòn en el campeonato interescolar. Todo estaba preparado, habìa luchado por meses por ese dìa. Mis amigos y yo estàbamos muy emocionados. En aquel entonces, quedaron pasar por mi a las 2:00pm. De la emociòn no almorcè y desde medio dìa estaba vestido con el uniforme del equipo, era la oportunidad para brillar.

Dieron las 2:00pm y mis amigos pasaron por mi. Todos estaban uniformados con la camisola del equipo, me emocione tanto al verlos allì frente a casa y de pronto corrì a la sala para decirle a papà: oye.. mis amigos y yo iremos a jugar la final del campeonato..¿puedo ir?. De pronto, papà se voltea a verme y me da un rotundo NO. En ese momento no podia creerlo que hasta pensè que era una broma de mal gusto. Asi que le volvi a decir: papà, hoy es la final. Pasè luchando todo el campeonato para estar este dìa. ¿puedo ir? Y al instante se volvió sobre su rostro, me quedo viendo y me dijo: Ya te dije que no saldras y no se hable màs. Cuando escuche esto, me quede atonito, me sentìa inùtil y al instante empece a sentir que algo frio recorria mis mejillas, mientras observaba a papà bebiendo en la sala frente al televisor. Al instante, me volvi y el pasillo de la casa parecia interminable para llegar a la puerta y decirle a mis amigos que no podria ir porque papà no queria. Sentìa que no debia decir esto asi que fui a mi habitaciòn a ponerme una venda sobre el tobillo, lo hice lo màs rapido que pude y de pronto ya estaba alli frente a la puerta, mientras que del otro lado estaban mis amigos esperando que saliera. Cuando abri la puerta, les dije que no podia ir a jugar porque me lesione el pie y me era dificil caminar. Mis amigos conocian a papà, y me dijeron: tu padre no dejo te dejo ir a jugar verdad?… y respondì: no, no es eso, solo que estoy lesionado y asi no puedo jugar, pero deseo que ganen. Ganen la copa por mi. A lo que ellos aludieron con un: esta bien, mientras se marchaban.

Esa tarde de mièrcoles al cerrar la puerta tras de mi, sentì que tambien cerrè mi mente y cerrè mi corazon. Y mientras pasaba por el pasillo, vi a mi padre sumergido en el alcohol y al instante mi corazòn se lleno de amargura. Me fui a mi habitaciòn y llorè porque sentì que perdì lo que màs queria sin tener derecho a luchar. Solo recuerdo que daba cientos de vueltas en la cama mientras el tiempo pasaba y mi corazòn se llenaba de enojo, odio y tristeza. Esa tarde, deje de ver a mi padre como antes lo habia visto y ya no le dirigì màs una palabra.

Pasaron 6 años, sin que le dirigiera una palabra a papà y tampoco èl lo hacia.De hecho, nunca lo hacia, siempre era yo quien me acercaba a hablarle. Pero luego de este dìa: cambie y decia me decia a mi mismo: “de mì no escucharà ni los buenos dias”. Y asi fue como cerrè mi mente y mi corazòn hacia mi padre.

Luego de muchos años. Meditando sobre lo que querìa ser, me di cuenta que siempre cargaba sobre mi el dolor que papà marco esa tarde de mièrcoles en mì. Sentìa que llevaba ese dolor a cualquier parte, sentìa que algo oprimìa mi corazòn. En ese momento entendì que cada lugar de tensión y dolor era un lugar de la falta de perdón.

Una mañana, recordè muchas relaciones, eventos y momentos que me marcaron y que estaban sin resolver. Y que por consecuencia afectaban mi vida porque no habìa perdonado. Fue en ese momento cuando expresé conscientemente la idea del perdón a mí mismo, los demás y todas las circunstancias de lo que me habia sucedido. Comencè perdonandome a mi mismo y de pronto sentì una ola de alivio, alegría y libertad que podía sentir pasar a través de mi cuerpo. Al perdonar, dejè de sentir esa carga que traia por años.

Con el tiempo, descubrì que a veces estamos enfermos, tristes, deprimidos, enojados o amargados porque aùn no hemos perdonado. El perdón, no solo sana tu aspecto fisico, sino tambien sana el alma. A partir de esta observación, llegué a la conclusión de que la curación de la enfermedad, al menos en los niveles psicológicos y espirituales, sólo podría ocurrir a través del acto de perdonar, de la liberación de todo lo que yo tenía en mi cuerpo y mente que estaban creando la enfermedad.

¿Qué significa realmente para perdonar?

Para mì, el perdòn es el acto màs puro que el ser humano pueda experimentar. Al perdonar sanamos el alma y el corazòn. Perdonar tambien sana a los demàs, no solo a nosotros mismos. En mi experiencia, cuando perdonamos a los demàs, pareciera que el mensaje de perdòn llega de manera sutil que ni siquiera pueden darse cuenta, pero sienten el perdòn. Todos estamos conectados unos con otros, asi como el odio afecta a todos, el amor y el perdòn tambien. Cuando estes dispuesto a perdonar. El dolor se ira automaticamente.

Alguna vez te haz preguntado: ¿Cómo sería tu vida si hubieras perdonado?

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