Porqué surge la resistencia en el paciente

resistencia

La resistencia es una conducta observable que surge durante el tratamiento. En otras palabras la resistencia indica al terapeuta que el paciente no está siguiendo el curso “normal” de la terapia.

Desde el punto de vista del modelo de Prochaska y DiClemente, la resistencia puede significar que el terapeuta está utilizando estrategias que no son apropiadas al estado de cambio en el que se encuentra el paciente en dichos momentos.

La forma en que el paciente se expresa dice mucho acerca del trabajo del terapeuta. Por ejemplo cuando el paciente dice: “Espere un minuto. No opino como usted. No estoy de acuerdo con usted”. La tarea general del terapeuta en ese momento es la de retroceder, descubrir dónde se encuentra el paciente, y trabajar desde ese punto. Pero para hacer esto, el terapeuta necesita ser capaz de reconocer la resistencia cuando ésta se produce.

Teorías acerca de la resistencia

Algunos terapeutas creen que la resistencia surge debido a las características personales del paciente, cuando en realidad no es así.

Partiendo de la historia, las primeras teorías psicodinámicas consideran la resistencia como algo sintomático de conflictos inconscientes que se establecen durante la infancia. Desde este punto de vista, la resistencia entra por la puerta junto con el paciente.

Sin embargo, existen teorías contemporáneas que explican lo contrario. Deduciendo que la resistencia surge, en gran parte, debido a la interacción interpersonal del terapeuta con el paciente. Por lo tanto, un cambio en el estilo del terapeuta provoca un cambio en la resistencia del paciente. Éste es un punto de vista muy práctico del aquí y ahora de la resistencia. (Praxis desde la Gestalt)

Investigaciones

En el año 1984, un grupo de investigación en Oregón desarrolló un sistema útil e inteligente para observar la conducta de resistencia del paciente durante las sesiones de tratamiento. Este sistema se revisó posteriormente para estudiar su posible uso en la investigación sobre el tratamiento de los problemas de alcohol en la Universidad de Nuevo México. En este sistema existen cuatro categorías mayores de conductas de resistencia en el paciente y son las siguientes:

Cuatro categorías de las resistencias

  1. Argumentar. El paciente pone a prueba la habilidad, nivel de conocimientos o integridad del terapeuta.

1a. Retar. El paciente pone a prueba de forma directa lo que el terapeuta ha dicho.
1b. Desvalorizarían. El paciente cuestiona la autoridad personal del terapeuta y sus conocimientos.
1c. Hostilidad. El paciente expresa la hostilidad de forma directa hacia el terapeuta.

  1. El paciente corta e interrumpe al terapeuta de una manera defensiva.

2a. Discutir. El paciente habla mientras que el terapeuta está todavía hablando, sin esperar un momento en que se produzca una pausa o un silencio.
2b. Cortar. El paciente corta con palabras de una forma claramente intencionada al terapeuta (por ejemplo, “Ahora espere un minuto. Ya he oído bastante”).

  1. El paciente expresa no querer reconocer los problemas, o cooperar, o aceptar la responsabilidad, o aceptar un consejo.

3a. Culpabilizar. El paciente culpabiliza a los demás de sus problemas.
3b. Estar en desacuerdo. El paciente está en desacuerdo con la sugerencia que ha realizado el terapeuta, sin ofrecer una alternativa constructiva. Esto incluye la expresión familiar “Sí, pero…”, que expresa lo que está mal en las sugerencias que se han realizado.
3c. Excusarse. El paciente utiliza excusas para justificar su conducta.
3d. Reclamar la impunidad. El paciente defiende que no corre peligro alguno.
3e. Minimizarían. El paciente sugiere que el terapeuta está exagerando los riesgos o peligros, y que “realmente no está tan mal”.
3f. Pesimismo. El paciente hace comentarios generales sobre sí mismo o sobre los demás que son pesimistas, autoculpabilizadores, o de tono negativo.
3g. Reticencia. El paciente expresa reservas y reticencia sobre la información o el consejo dado.
3h. No querer cambiar. El paciente expresa una falta de deseo de querer cambiar, o una intención de no cambiar.

  1. El paciente da señales de no seguir o de ignorar al terapeuta.

4a. Falta de atención. La respuesta del paciente indica que no está siguiendo o no está atendiendo al terapeuta.
4b. falta de respuesta. Cuando responde a las preguntas del terapeuta, el paciente da una respuesta que no es adecuada a la pregunta.
4c. No respuesta. El paciente da una respuesta no audible o no verbal a la pregunta del terapeuta.
4d. Desviarse. El paciente cambia la dirección de la conversación que el terapeuta está persiguiendo.

Las respuestas de resistencia son completamente normales durante la terapia, y su aparición en los inicios no es una razón para preocuparse. Pero será un problema si tales respuestas persisten o aumentan como un patrón general del paciente a lo largo de la sesión o en el curso del tratamiento. Por lo tanto, la forma en que el terapeuta responde a la resistencia del paciente marca la diferencia en el proceso terapéutico.

Referencia: VV.AA.; Stephen Rollnick , “La entrevista motivacional: preparar para el cambio de conductas adictivas” 10ª Edición. Paidós Ibérica, 1999. Pág. 94

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