“Todos los hombres son iguales” Prejuicios Sociales

prejuicios sociales

De manera general, el concepto de prejuicio es una tendencia negativa que se hace hacia una persona o grupo social, esto por estereotipar y no aceptar al otro por su conducta, por su color, cultura, creencias y por la manera de vestir del otro.

Un ejemplo de prejuicio social es la frase célebre de las mujeres al decir “Todos los hombres son iguales”. Al decir algo como esto el concepto influirá de manera alguna en la conducta de la mujer. Estas predisposiciones se albergan en nuestro consciente o inconsciente con el único objetivo de formar una idea generalizada basada en la experiencia. Así entonces, si una mujer conoce a un hombre con cierta característica similar a la que observa en otro hombre, piensa que así como el primer hombre se comportó con ella así se comportara el segundo. Por ejemplo: si un hombre es muy tierno y amoroso, pero al final de cuentas lo único que quería era llevarla a la cama para luego dejarla. La segunda vez que un hombre intente hacer lo mismo tratando de enamorarla ella tendrá más defensas para no volver a ser lastimada, así empieza a creer que “Todos los hombres son iguales”.

A través de esta experiencia de la mujer, empieza ella a divulgarlo entres sus amigas y aunque algunas de ellas no han tenido una experiencia similar se cree ya que “Todos los hombres son iguales” porque es así como se forma un prejuicio.

Los prejuicios sociales logran crear o formar una idea en el pensamiento de un grupo de personas que implica la vinculación injusta entre dos conceptos o personas que no tienen relación: entre otros ejemplos de prejuicios pueden estar:

  • Un hombre negro – es igual a un esclavo
  • Un hombre judío – es igual a un avaro
  • Un hombre gallego – es igual a un bruto
  • Un hombre argentino – es igual a un agrandado
  • Una mujer rubia – es igual a una tonta
  • Una mujer coqueta – es igual a una regalada
  • Una mujer amable – es igual a una mujer fácil

De manera que los prejuicios van de generación en generación y es posible que nunca terminen.

Orígenes del prejuicio

En realidad puede haber muchos orígenes para formar un prejuicio, el racismo es uno de ellos, la religión, la cultura y la herencia.

Pero también existe una tendencia psicológica que nos inclina de manera alguna a crear ciertos prejuicios que por desgracia evolucionan con el tiempo para afectar a más población. Por ejemplo: una tendencia psicológica de un prejuicio puede ser “las rubias son tontas” y con este tipo comentarios se puede hacer que las personas reaccionen de manera negativa ante las rubias por el simple hecho de creer que “las rubias son tontas”.

Consecuencias del Prejuicio

Como explique anteriormente, un prejuicio puede evolucionar y alcanzar masas. Por lo tanto, lo más grave que puede hacer un prejuicio es plasmar las ideas que pueden ser equivocadas en el pensamiento de las personas produciendo acciones concretas.

El prejuicio de “Status Social” hace que miles de personas se vean marginadas o sufran diversas clases de hostilidades por parte de una “clase social alta”, lo que provoca que se generen reacciones prejuiciosas de parte de los marginados hacia sus marginadores, creando así un círculo vicioso en donde cada “clase social” tiene su propio prejuicio.

No estoy seguro si algún día dejaremos de ser prejuiciosos, lo digo porque en realidad me ha pasado. En ocasiones he pensado que una persona puede ser “X” o “Y” sin conocerla y en momentos he acertado pero en otros mi manera de pensar ha sido lo contrario.

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