Psicoterapia de relajación  

Psicoterapia de relajación  

La Psicoterapia de relajación pertenece al grupo de las Psicoterapias psicoanalíticas en las que destaca De Ajuriaguerra & García-Badaracco. Su objetivo como método psicoterapéutico radica en favorecer la aparición de estados corporales semejantes a los de la organización de la psique en el bebé.

De Ajuriaguerra estaba convencido de que la reanudación del diálogo tónico inicial en el sentido de los intercambios tónico-emocionales en la relación madre/hijo durante la situación terapéutica podría resolver parcialmente los problemas planteados por el paciente con conducta psicotónica patológica.

La originalidad de esta Psicoterapia proviene de la investigación que llevó a De Ajuriaguerra a interesarse por toda un área normalmente ignorada en aquel entonces por el pensamiento analítico y neuropsiquiátrico. A través de la relajación se intenta aclarar el impacto del mundo en el sujeto, vincular la percepción al lenguaje.

Monique Déchaud-Ferbus

La posibilidad de experimentar el espacio corporal de uno mismo, y luego el propio cuerpo en un espacio relacional, permite una nueva conciencia de la historia del sujeto. Marta Badoni señala, en ese mismo sentido, que el cuerpo no puede ser traducido más que desde el interior de una relación.

Psicoterapia de relajación

El objetivo de la Terapia de relajación es la creación de un entorno en el cual el paciente es capaz de permanecer en contacto con una realidad tan cercana como lo es su cuerpo y las sensaciones relacionadas con él. La calidad de la presencia del terapeuta acompaña este proyecto: se habla muy a menudo del cuerpo durante la Terapia de relajación y es aceptado como una realidad concreta; se habla de él durante las sesiones para expresar cómo el paciente siente su cuerpo en el momento en el cual una sensación se hace consciente. Según esa autora, la traducción del cuerpo tiene lugar a través de un proceso similar al que tiene lugar cuando se cuenta un sueño. La cura de relajación es el trabajo de base para que el cuerpo pueda ser sentido, experimentado y soñado.

Marie-Lise Roux

Cuando el sujeto realiza solo la relajación tras haberla aprendido de alguien, se produce una realización del deseo alucinado (la representación de objeto ausente) y, cuando el terapeuta se halla presente, se puede por el contrario producir una alucinación negativa, es decir, la de fantasear su ausencia mientras está presente.

Roux refiere que el encuadre analítico clásico, en el cual uno no ve al analista, presume la capacidad de una alucinación negativa, permitiendo al paciente hablar de sí mismo, en presencia del otro.

El aspecto técnico implica el establecimiento de un diálogo tónico entre el terapeuta y el paciente. De Ajuriaguerra se inspiró en las instrucciones de la formación autogénica de Schultz (evitar cualquier sugestión o juicio, y enfatizar la búsqueda y exploración libre) para favorecer la aparición de un estado corporal que facilitará que sentimientos y asociaciones sean expresados y compartidos con el terapeuta. Este método permite el uso del tacto o de una movilización moderada y prolongada para reactualizar sensaciones corporales así como para una confirmación somática del diálogo tónico.

Las principales indicaciones de la Psicoterapia de relajación son los estados borderline, problemas psicosomáticos y los sujetos con patologías narcisistas. Se aplica en niños, adultos y ancianos, y puede ser practicado individualmente o en grupo.

Referencia: Guimon, José. “Eficacia de las terapias de la salud mental” Eficacia de las terapias en salud mental. Ediciones Desclée de Brouwer. Madrid, España. 2004. Págs. 301

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