Revelan el origen de la hipersensibilidad al sonido en el autismo

sonido

El autismo es un trastorno del desarrollo neuropsicológico que altera las interacciones sociales, verbales y no verbales del niño a tal punto de restringirlos y/o repetirlos. Para poder diagnosticar este trastorno se necesita de una serie de criterios que están plasmados en la serie del DSM en donde se describen diversos criterios diagnósticos del trastorno.

El punto principal no es hablar acerca del autismo, más bien es conocer el origen que hace a los niños autistas hipersensibles.

Durante años diversos investigadores de prestigiosas Universidades del mundo han tratado de avanzar en cuanto a los conocimientos que se tiene respecto al autismo. Algunos investigadores utilizan con frecuencia ratas de laboratorio para crear experimentos en los que se han descubierto como actúa el cerebro de las ratas en comparación al cerebro humano.

¿Por qué se utilizan ratas de laboratorio?

Es sencillo, lo que sucede es que las ratas de laboratorio son animales que se comunican a través de las vocalizaciones específicas de cada especie y que el cerebro de este roedor es similar al cerebro humano. A parte de esto, el cerebro de este roedor abarca muchos de los criterios distintivos de diagnóstico del autismo, tales como, comportamientos estereotipados repetitivos y déficits en la interacción social y la comunicación, por esto mismo es muy útil para realizar investigaciones relacionados a trastornos del espectro autista.

En una reciente investigación realizada por la Universidad de Harvard, hicieron énfasis en la corteza insular que es una estructura cerebral que implica funciones complejas como la comunicación, la conciencia y la interacción social, según los investigadores:

Nadine Gogolla

”Queríamos saber si podemos detectar diferencias en la forma en que la corteza insular procesa la información en ratones sin alteraciones y ratones con autismo”

Se hizo énfasis en esta cortea ya que la misma recibe impulsos desde las vísceras y el sistema nervioso autónomo formando así una “red de saliencia”. Esta red está implicada en la detección de información nueva y relevante que se activa en respuesta a las experiencias estresantes.

Los investigadores refieren que una alteración en la corteza insular se asocia a trastornos psiquiátricos como:

  1. Ansiedad
  2. Depresión
  3. Adicción
  4. Trastorno del espectro autista (TEA)

La corteza insular de los ratones tiene diferentes modalidades sensoriales por lo mismo reaccionan a diferentes estímulos. Los ratones que tienen más estimulación sensorial de la normal son aquellos que tienen rasgos característicos autistas.

Sobreexcitación sensorial

En el caso de los ratones con rasgos autistas se descubrió que a menudo existía un solo sentido que tenía mayor estimulación y en su mayoría el sentido del oído que estaba muy agudo ante los sonidos. Tener una sobre estimulación en el sentido del oído es bueno, lo malo es que el sonido llega a saturar el sistema auditivo y por lo mismo no puede integrar toda la información que recibe de su contexto, alteración así las conductas que se le solicitan.

De la misma manera que pasa en el sistema sensorial de los ratones pasa en el sistema sensorial de los niños autistas. Los niños autistas también tienen una sobre estimulación sensorial que los hace escuchar todo del ambiente en donde se desenvuelven, como lo vuelvo a repetir, lo malo es que al escuchar todo se llega a saturar el sistema auditivo y no logra integrar la información para luego enviarla a donde corresponden, creando así, conductas repetitivas, alteraciones sociales y problemas de comunicación.

¿Cómo alterar las funciones extrasensoriales?

En esta investigación se descubrió que este equilibrio sensorial se puede alterar. En uno de los modelos de ratón, los contactos entre las células nerviosas inhibitorias se redujeron fuertemente.

Para poder reducir las funciones extrasensoriales los investigadores dieron a los ratones el medicamento diazepam, que comercialmente se conoce como Valium, para aumentar la transmisión inhibidora en el cerebro. Al aplicar este fármaco se logró descubrir que existe temporalmente una reducción en las funciones extrasensoriales de la corteza insular.

Esta investigación fue publicada en la revista Neuron, pero a pesar de los resultados los investigadores refieren que aún no harán pruebas en humanos hasta estar seguros de los efectos secundarios que pueden duplicar los síntomas del autismo. La segunda parte de esta investigación fue publicada a finales del mes de Julio en donde se evidencian nuevas pruebas a ratones con diazepam, por lo mismo en otra ocasión seguiré profundizando en el tema. Hasta entonces… saludos 🙂

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