¿Qué se necesita para ser un terapeuta de juego?

terapeuta de juego

Es imprescindible que el terapeuta de juego posea una buena disposición hacia comportarse de manera juguetona, porque es imposible esperar que los pacientes hagan algo que uno no haría; sin embargo, ser así no necesariamente es una característica universal. Schaefer y Greenberg en el año 1997 desarrollaron la Playfulness Scale for Adults (Escala de Comportamiento Lúdico para Adultos), que lista cinco factores: ama la diversión, tiene sentido del humor, disfruta de la simpleza, es informal y es fantasioso. Quizá sería útil realizar un inventario de uno mismo antes de iniciar este tipo de trabajo.

 Terapeuta de juego

El terapeuta de juego debe sentirse cómodo con la metáfora y el silencio, así como con las palabras. Requiere un alma valerosa y segura de sí misma, ya que el uso terapéutico del juego con adultos es territorio inexplorado. Así como la terapeuta que hizo el intento con el play back, es necesario tener la disposición de escuchar a los pacientes e integrar su sabiduría dentro del plan de ayuda.

Jugar con adultos a medida que batallan contra asuntos invisibles es como caminar en un campo minado: es vital ser valiente y muy cuidadoso. Aun con todo esto, bien vale la pena (recuerde eso la próxima vez que esté aspirando arena y limpiando brochas).

Es un trabajo absolutamente maravilloso, ya que atrae una enorme profundidad al proceso. Con frecuencia, cuando uno habla, sólo puede ver el “ahora” al tiempo que escucha el “entonces”.No obstante, absortos en el juego, el “entonces” entra a la habitación en su totalidad. Observe los ojos de una persona que está golpeando un trozo de barro y verá el dolor en su momento y realidad, no sólo el recuerdo de éste. Es impactante.

Este tipo de poder obliga un ambiente adecuado. Debe invitar la conducta lúdica sin parecer pueril ya que, por sobre todas las cosas, es imprescindible ser respetuoso. Uno puede tomar una esquina del cuarto de juegos y convertirla en el área adulta con un pequeño sofá o unas cómodas sillas. No porque sean pocas las personas que estén dispuestas a sentarse de buena gana en el piso (en realidad muchas accederán a ello), sino porque es posible que tengan que llegar a eso de manera más pausada. También tenga en mente que ciertos juguetes pueden disparar recuerdos traumáticos, así que es preciso contar con un espacio neutral hasta estar familiarizados con todos los temas a tratar.

Si usted está comenzando en una oficina que ya es para adultos, es posible que sea más fácil acumular juegos y juguetes en un área de la habitación. Es necesario un adecuado aislamiento acústico de la habitación, ya que es común que el juego se torne exuberante y muchos adultos llegan a sentirse apenados por su capacidad de desenfreno. Además, usted no querrá intimidar a quien se encuentre en la sala de espera.

Referencia: Schaefer, Charles E. “Terapia de juego con adultos” Editorial El Manual Moderno, S.A. de C.V., Av. Sonora núm. 206, Col. Hipódromo, Deleg. Cuauhtémoc, 06100 México, D.F. Pág. 6

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