Terapia de intercambio y desarrollo para autistas

Terapia de intercambio y desarrollo
La terapia de intercambio y desarrollo (TID) tiene fundamento neuropsicológico. El objetivo de esta terapia es desarrollar nuevas redes neuronales para potenciar el aprendizaje de niños autistas, no se trata de etiquetar al niño autista en términos de problemas de conducta sino de revelar por medio de la evaluación funcional las deficiencias neurofisiológicas básicas para hacer que el niño pueda progresar gradualmente.

Los niños autistas tienden a replegarse en sí mismos y también aislarse de los demás. No se interesan por los objetos ni por las personas, únicamente por aquello que causa una sensación en ellos. También tiene dificultades para comunicarse con los demás y socializar. Sin embargo a través de la terapia de intercambio y desarrollo que es uno de los primeros métodos que aspiran a activar la evolución del niño se pretende brindar una terapia que ayude al niño a desarrollarse e interactuar con los demás.

Cómo funciona la terapia de plasticidad cerebral

Hace más de 30 años fue elaborada y se ha ido enriqueciendo con nuevos descubrimientos. La idea es acercarse al lugar donde está el niño proponiéndole actividades que tengan en cuenta la manera en la que el niño autista percibe el mundo.

La curiosidad en los niños autistas está un poco retardada en comparación de los niños que no tienen autismo. La curiosidad de un niño autista tiende a estar por las cosas u objetos curiosos por lo tanto utilizar objetos curiosos para el tratamiento del autismo puede potenciar el aprendizaje y desarrollo del niño a la vez que desarrolla la plasticidad cerebral.

Como aprovechar la curiosidad del niño con autismo?

Hay que estar atento para poder percibir la curiosidad del niño autista, basta que juegue un objeto para volver a dárselo y empezar a realizar una sesión compartida y placentera con el niño. De esta manera el proceso terapéutico del niño es optimizado y se logrará convertir en una base de la comunicación entre paciente-terapeuta.

El proceso terapéutico de intercambio y desarrollo (plasticidad cerebral) trata de potenciar la socialización del niño, el vocabulario y disfrutar el intercambio de la comunicación alejándolo así de las actividades auto centradas en sí mismo.

Progreso del desarrollo neurofisiológico

Este tipo de terapia potencia el cerebro del niño (plasticidad cerebral) creando nuevas redes neuronales a través de las sesiones terapéuticas y por lo tanto potenciar el aprendizaje del niño. Es decir que existe una verdadera interacción estructural de neuronas durante las fases terapéuticas.

¿Qué sucede en el cerebro del niño autista?

En neurología es conocido como el proceso de sinapsis en el que las neuronas permiten la circulación de información entre si dando lugar así a la sinapsis. Sin embargo las conexiones se crean y a veces se destruyen a esto es lo que llamamos plasticidad cerebral.

Cuando se destruyen las conexiones sinápticas el niño tiende a perder por ejemplo la capacidad de escuchar, de ver, de pensar, entre otras. Esto es lo que sucede en el cerebro del niño autista (las conexiones neuronales están destruidas), por esta razón el objetivo de la terapia de intercambio y desarrollo pretende potenciar la plasticidad cerebral para desarrollar nuevas neuronas que potencien información sináptica y por consecuencia el aprendizaje del niño.

Cada día se están realizando nuevas investigaciones de este tipo de terapia para poder lograr crear nuevas redes neuronales en niños autistas y así mejorar la calidad de vida de los mismos. Y como siempre, aquí seguiré informando acerca de los nuevos avances terapéuticos para niños con autismo. Saludos

Compártelo con tus amigos