Test de Garabatos y su potencial de aprendizaje en niños

garabatos

El test de los garabatos tiene una significación psicológica que siempre ha considerado la atención de profesionales de la educación (psicopedagogos, psicólogos, educadores especiales) a quienes les interesa conocer todas las manifestaciones de la espontaneidad infantil.

La idea de hacer del test de garabato un test de personalidad se le debe a Robert Meurisse, quien escribió acerca de los garabatos en su primer estudio: “Le test du gribouillage”, publicado en 1,948.

Aunque para algunos los test de garabatos sean solo una pérdida de tiempo o distracción. No lo es así, al contrario la técnica del garabato favorece a la concentración mental del niño y estimula la memoria, existe una investigación llamada Applied Cognitive Psychology publicada por la Universidad de Plymouth en la que mediante un estudio realizado a 40 personas se observó que mientras este grupo voluntarios pintaba una hoja de papel al momento de permanecer al teléfono, recordaba más los nombres y lugares mencionados en la llamada.

De manera que el test de garabatos puede potenciar el aprendizaje, aún más en el ámbito educativo en el que se puede brindar una interpretación grafológica que se le da al test de garabato.

Interpretación grafológica del test de garabatos

Es interesante señalar que Meurisse es grafólogo. En efecto, no han sido psicólogos sino grafólogos los primeros que insistieron en el significado de los garabatos. Considerándolos, con justa razón, como la forma primitiva del grafismo infantil. Lüdwig Klages, el célebre grafólogo alemán, menciona esto al pasar, en sus obras, pero, después de Meurisse, los Bernson han hecho, tal vez, los estudios sistemáticos más importantes sobre el tema, tomando como referencia las reglas habituales del análisis grafológico.

Ese análisis se basa en la hipótesis de trabajo que afirma que la escritura de un individuo expresa, no sólo los rasgos particulares de su inteligencia y de su carácter, sino además su personalidad profunda, es decir, las tendencias y los sentimientos de los cuales no tiene clara conciencia: eso se podrá saber por medio de su escritura mejor de lo que él mismo se conoce.

El test de garabatos es una moderna noción de proyección, la cual, como es conocido, ha adquirido gran importancia en psicología después de los descubrimientos freudianos. En efecto, tal como lo ha demostrado el psicoanálisis, algunas tendencias dormidas en el inconsciente, y que parecen muertas, pueden, bajo ciertos estímulos, despertar a la vida y manifestarse en la conducta del sujeto, sin que éste tenga conciencia de los móviles que lo impulsan a actuar. Se dice entonces que esas tendencias se proyectan directamente en la conducta. Por ejemplo, el sujeto que escribe tiene conciencia del significado de lo que escribe, pero no del movimiento que gobierna su pluma, el cual es automático, y sin embargo, su estado de ánimo profundo se expresa en la escritura.

Ahora bien, con los garabatos ocurre lo mismo que con la escritura: Meurisse fue el primero que tuvo la idea de considerar al garabato (que llama “garabateo”) como una proyección de la personalidad profunda del sujeto que lo traza, pudiendo por lo tanto constituir un verdadero test de proyección.

Esto nos permite comprender que se hayan podido aplicar a los garabatos las reglas del análisis grafológico y obtenido así deducciones psicológicas muy interesantes. Recordemos aquí brevemente que, en grafología, se evalúan la amplitud de los trazos, la fuerza, la forma, la dirección, la localización, la rapidez, el ritmo y la armonía de los mismos y que cada una de estas características tiene, como es sabido, un significado grafo psicológico determinado.

Meurisse ha agregado a este esquema clásico complementos sumamente sugestivos referentes a la personalidad profunda, y ha desarrollado aún más la noción de test de proyección.

Test del garabato

Considerando el garabato como un test de proyección, es importante que, para interpretarlo correctamente, se debe comenzar por examinar cuáles son las tendencias de la personalidad profunda que se proyectan en él.

En efecto una de las premisas fundamentales de la psicología proyectiva es la de que los diversos test de proyección no son equivalentes, pues según el estímulo usado para suscitar la proyección, vemos manifestarse planos diferentes de personalidad. Se debe, pues, en cada caso, examinar el nivel de personalidad que se proyecta, pues de su nivel dependerá el método de interpretación que se utilice.

De manera que el test de garabatos aparte de conocer la personalidad, puede potenciar el aprendizaje infantil desarrollando su imaginación a través de la proyección del garabato.

Referencia:
Le Gribouillis. Un test de Personnalite profonde, publicada por Presses Universitaires de France, Paris.
Corman, Louis, “Test de Garabatos. Exploración de la personalidad profunda” Editorial Kapelusz, S.A. Buenos Aires, Argentina. Publicada en abril de 1,971

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