Test de Habilidad Mental- T.H.M.

Test de Habilidad Mental- T.H.M.
FICHA TÉCNICA

TITULO ORIGINAL: Test de Habilidad Mental (T.H.M.)
AUTOR: Carlos Yuste Hernanz

COPYRIGHT: PUBLICACIONES I.C.C.E., Eraso, 3 -28028 MADRID DISTRIBUCIÓN: PUBLICACIONES I.C.C.E., Eraso, 3 – 28028 MADRID
FINALIDAD: Pretende medir el factor “g” de la inteligencia desde 6 años en adelante.
ADMINISTRACIÓN: Individual o Colectiva.
NIVELES ESCALONADOS: THM 1 – 1. ° y 2.° EGB THM 2 – 3. ° EGB THM 3 – 4. ° 5. ° y 6.° EGB THM 4 – 7. ° y 8.” EGB THM 5 – 1. ° y 2.° de BUP, 1.° y 2.° de FP THM 6 – 3. ° de BUP, COU, años equivalentes de FP, adultos
DURACIÓN: 25 minutos para los 4 primeros niveles (de trabajo efectivo) 30 minutos para los dos últimos niveles (de trabajo efectivo)
BAREMACION: Tablas para todos los niveles, en cada curso de aplicación.
MATERIAL: 1 manual técnico para los seis niveles 1 cuadernillo por nivel. (Fungible en el nivel uno) 1 Hoja de Respuestas específica para el nivel dos (manual y de corrección con lectora óptica). 1 Hoja de Respuestas (Corrección manual y óptica) para los niveles del 3 al 6. 1 Plantilla de Corrección por nivel.


Origen de los Tests como medida de la inteligencia 

El afán de tratar de medir la inteligencia y otras aptitudes superiores es bastante reciente comparado con el interés filosófico por conocerla. Comienza a finales del siglo XIX. Pueden’ encontrarse precedentes en los esfuerzos de los médicos franceses Esquirol (1838) y Seguin (1866) por clasificar en grado y variedad el retraso mental. Esquirol llega a la conclusión de que el lenguaje es el mejor termómetro para ello y Seguin idea métodos de adiestramiento y educación de los deficientes mentales, métodos que incluso posteriormente dieron forma al llamado test de Seguin y que consistía en un tablero para el encajado de formas. Este interés por la medición de la inteligencia tiene relación con los valores democráticos en las sociedades occidentales: la detección del nivel de inteligencia de cada individuo podría ayudar a ordenar la sociedad en función del talento de cada cual y de esta manera lograr un mayor perfeccionamiento individual y una sociedad ideal perfecta y feliz como describe Huxley. Fue Francis Galton, en consonancia con el empirismo experimentalista de la época, fundador del laboratorio de antropometría de Londres (1882), quien empieza a utilizar una serie de pruebas para medir respuesta motoras a estímulos sensoriales.

El concepto de inteligencia que tiene Galton, genetista, está influido por las ideas de su primo Darwin y por el empirismo de Locke y Hume. Gira en torno a la capacidad de adaptación del hombre para predominar selectivamente entre otras especies. En sus obras Natural ínherítance (1989), y Hereditary genius (1892), formula la “ley de regresión filial” o tendencia a acercarse al término medio de los hijos de padres sobresalientes, así como la “ley de herencia ancestral” o contribución de abuelos, bisabuelos y ancestros más lejanos a la dotación genética actual de una persona. Encuentra que los Idiotas tienen graves deficiencias en discriminaciones sensoriales y entiende que los bien dotados intelectualmente deben tener proporcional y pro-gresivamente mayor discriminación sensorial. Elabora asimismo diversos métodos estadísticos para tratar objetivamente las mediciones obtenidas en peso, altura, fuerza y agudeza sensorial, lo que hace extender su uso incluso a profanos. Su intento, que a la larga se mostró poco exitoso, de medir la inteligencia a través de la rapidez de respuestas motoras a estímulos sensoriales, refleja su concepción de que la inteligencia es heredada genéticamente, por lo tanto tendrá poca relación con los aprendizajes complejos. Una simple medida como la rapidez de ejecución sería suficiente para detectarla. Además esta medida entra dentro del método empirista, objetivo y comprobable sensorialmente, propugnado por Hume. Pero la iniciación de métodos estadísticos de análisis de datos tuvo a la larga mayores frutos al irse perfeccionando a partir de su discípulo Karl Pearson. James McKeen Cattell, en Norteamérica, emplea la palabra test en su artículo Mentáis Tests and measurements (1890): describe Tests de energía muscular, velocidad de movimientos, sensibilidad al dolor, agudeza de la vista y del oído, discriminación de pesos, tiempo de reacción, memoria… etc. que recuerdan los intentos de Galton al medir la inteligencia.

Pero estos Tests resistieron poco algunas comprobaciones acerca de su validez: correlación entre ellos mismos, con criterios de rendimiento académico y con criterios de jueces imparciales, por lo que pronto se fue comprendiendo su limitación y su escasa adecuación para medir la inteligencia. Al mismo tiempo se empezaron a intentar medir funciones más complejas: Hugo Münsterberg (1891), Kraepelin (1889), su discípulo Oehrn (1895) intentaron medir ope-raciones artméticas simples, memoria, susceptibilidad a la fatiga. Hermán Ebbinghaus (1897) intenta medir el cálculo, el campo de la memoria inmediata y completamiento de frases. Esta última actividad parecía que era la que más correlacionaba con el rendimiento escolar. Pero desde otra psicología más preocupada por encontrar modos educativos de ayudar a los deficiente e incluso mejorar los métodos de instrucción, se propugna un mayor acercamiento a los conceptos de pensamiento, inteligencia, memoria, atención, etc., aceptando conceptos más gestaltistas y métodos introspectivos.

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