Tom, “el niño problema” – Bullying– Estrategias Avanzadas para Terapeutas parte 1

niño-problema- Bullying– Estrategias Avanzadas para Terapeutas-terapia de juego-

Sinopsis:
Tom, el niño problema 
La aturdida maestra se apresuraba agitada hacia la oficina del director, unos pasos delante de Tom, quien le seguía con taciturno resentimiento. -espera afuera – le dijo con brusquedad mientras, haciendo uso de su prioridad de maestra, entraba a presentar su queja ante el director.
Este niño de doce años, desobediente y obstinado, la estaba volviendo loca. Mantenía a la clase en constante estado de alboroto, recordándole continuamente que a él “nadie podía darle ordenes”.
Tom era lo suficientemente brillante como para rendir en forma satisfactoria en sus estudios, pero rehusaba a hacer el menos esfuerzo para adelantar en sus asignaturas. Si de él dependiera, se podía pasar todo el tiempo leyendo. Resentía que lo criticaran y se enemistaba con los demás niños, quejándose de que siempre lo molestaban.
En esta ocasión los niños acababan de entrar a clases después del recreo y una vez mas se había suscitado otro pleito. Tom dijo que los demás niños se habían unido en contra de él, y los niños alegaban que Tom había escupido la bandera americana. Al regresar al salón, Tom mostraba señas de haber sido golpeado duramente por la pandilla, la maestra los regaño por pelear en el patio de la escuela. Los niños relataron el incidente de la bandera y se disculparon, pero Tom había mirado a la maestra con desafío y con un gesto de absoluto desprecio, aventó con ira el libro que estaba en su mesa y dijo: -! Yo hago lo que se me da la gana! Ellos fueron los que empezaron y se unieron en contra mía. Odio a todos, odio sus agallas y me las van a pagar. ¡Al diablo con todos! Sus negros ojos centellaban y su voz era temblorosa. Si, también lloró, aun siendo corpulento como era. Estas, frecuentes escenas perturbaban mucho al grupo y hacia que ella, la maestra, se pusiera tan nerviosa que estaba temblorosa y casi a punto de llorar. ¡Ya no podía soportar más! ¡Verdaderamente ya no podia!
Una vez que la maestra termino su queja, Tom fue llamado a entrar al “sagrado recinto”.
-La señorita Blank me dice que otra vez has estado peleando. -Bueno, es que todos se me echaron encima. -Me dice que le faltaste al respeto a la bandera norteamericana. En realidad no escupi a la bandera, solo dije que lo haría. -Dice que fuiste irrespetuoso en clase, que aventaste tu libro y dijiste groserías. -¡Ya no aguanto mas este lugar! – Grito Tom y una vez más se le llenaron los ojos de lágrimas-. Todo el mundo me molesta, dicen mentiras sobre mi y….
-¡Ya basta!, ya me estoy cansando de todos los problemas que tenemos contigo. Todos los días te traen a la oficina y a diario te reportan por mala conducta. ¡Todo el días es pleito, pleito, pleito! El hablar contigo parece no servir de nada, ¡así que a ver si esto te sirve! El director (si aun así se le puede llamar) saco su correa y la utilizo eficaz y despiadadamente, hasta cansarse, en la “parte” donde cree que hará mayor bien. Tom y su maestra regresaron al salón de clases y el director prosiguió con su trabajo.
Esa misma tarde la maestra reporto que Tom no se presento a clases. El director hablo a su casa, pero su madre no tenía idea de donde pudiera estar, ya que ella creía que su hijo había regresado a la escuela. Durante tres días Tom se ausentó tanto de la escuela como de su casa. Todas las personas involucradas en este caso se sintieron incompetentes y molestas. La actitud que opto el director, no parece ser la solución para este tipo de problema pero, ¿Qué otra cosa se puede hacer? Si no existe orden, control y disciplina en el ámbito escolar, la escuela resultara y terminara siendo un caos.
Definitivamente Tom, era un niño problema muy difícil de manejar, sin embargo que sea difícil no quiere decir que sea imposible.

Desarrollo: 
¿Cómo resolver el Caso de Tom? 
Claro, seguramente los expertos en psicología educativa podrán utilizar diversos métodos para resolver este caso, sin embargo como existen diversos en esta ocasión solo utilizare una, este método ayuda a los niños a resolver sus propios problemas. El método se llama “Terapia de Juego”
Terapia de Juego: 
La terapia de juego se basa en el hecho de que el juego es el medio natural de autoexpresión que utiliza el niño. Es una oportunidad que se le da para que exprese sus sentimientos y problemas por medio del juego, de la misma manera que un individuo puede verbalizar sus dificultades en ciertos tipos de terapia con adultos.
La terapia de juego puede ser directiva, es decir, en la cual el terapeuta asume la responsabilidad de guiar e interpretar, o bien, puede ser no-directiva. En esta última, el terapeuta deja que sea el niño el responsable e indique el camino a seguir. Este es el tipo de terapia que trataremos en este caso. Ahora bien, existen numerosas fuentes de información respecto a la estructura básica de la personalidad del individuo, debido a que es una de las fases más sorprendentes e intrigantes del ser humano. Por lo tanto antes de explicar el proceso terapéutico de la terapia de juego, presentare la estructura de su teoría.

Teoría de la Estructura de la Personalidad como base en Terapia de Juego No-directiva 
Parece que en todo individuo existe una fuerza poderosa que continuamente lucha por alcanzar su plena autorrealización. Carl Rogers – Fundador de la Terapia Centrada en el Cliente 

La autorrealización es una fuerza que se puede describir como un impulso hacia la madurez, la independencia y la autodirección. Este impulso continua implacablemente hasta llegar a realizarse, pero necesita de un ambiente que fortalezca el crecimiento para poder desarrollar una estructura bien balanceada. Tal como una planta necesita del sol, de la lluvia y de una tierra fértil, para poder llegar a su máximo desarrollo, así el individuo necesita el permiso para ser él mismo y de una aceptación total, tanto por parte de si mismo como de los demás.
La dinámica de la vida es tal que cada experiencia, actitud y pensamiento del individuo esta cambiando constantemente en relación a la interacción de las fuerzas psicológicas y ambientales en cada individuo. Cuando la persona cobra conciencia de que él y nadie mas que él puede tomar el poder, de dirigir su propia vida, y acepta la responsabilidad que viene con la libertad de esta autoridad interna, entonces puede planear su curso de acción con mayor precisión.
En el caso de Tom, Tom desea ser un individuo al cual se le respete y se le reconozca como alguien importante. Quiere sentir que es una persona a quien se le puede ofrecer cariño que es merecedora y capaz. Su medio ambiente lo coloca en una situación en la cual se le están negando las condiciones necesarias para poder externalizar este impulso interno dirigido a establecer su yo o personalidad consciente. Por lo tanto, trata de adquirirla de una forma vicaria; es decir, dice mentiras, pelea y se retrae al mundo de la fantasía en el cual el puede realizar su auto concepto.
Todo indica que Tom necesita lograr un sentimiento de autoestima. Por lo general este sentimiento se crea en el niño cuando se siente amado, cuando se siente seguro y que pertenece, ya que estos factores no solo sirven para satisfacer su necesidad de amor, o seguridad como tal, sino que le están dando una evidencia de que se le esta aceptando como un individuo valioso.
La mayoría de los casos que se refieren por “niños problemas”, particularmente suceden porque aquellos niños carecieron en su mayoría de relaciones en que se les diera cariño, seguridad y un sentimiento de pertenecer y, sin embargo, a través del proceso de la terapia, Tom adquirió el sentimiento de que era capaz de autoestimarse y autodirigirse, así como una creciente conciencia de que poseía la habilidad de ser independiente y de aceptarse así mismo. Esto gracias a la Terapia de Juego No directiva, ya que la misma se basa en la suposición de que cada individuo lleva dentro de si mismo, no solo la habilidad para resolver sus propios problemas de una manera efectiva, sino también el impulso de crecimiento que hace que la conducta madura llegue a ser mas satisfactoria que la conducta inmadura.
En el caso de Tom, el tipo de terapia de juego es adecuado para él, ya que el juego constituye un medio natural de autoexpresión, y por lo tanto el niño tiene la oportunidad de expresar por este medio todos sus sentimientos acumulados de tensión, frustración, inseguridad, agresión, temor, perplejidad y confusión.
Por otro lado, este tipo de terapia no debe ser considerado como un medio para sustituir una conducta “no deseable” por otra mas aceptable de acuerdo con las normas fijadas por el adulto. No se trata de imponerse al niño de una manera autoritaria diciendo “Tú tienes un problema y yo quiero que lo corrijas”. Cuando esto sucede, el niño opone resistencia, ya que sea activa o pasiva. Todo esto sucede porque el niño no quiere que se le vuelva a moldear ya que ante todo esta luchando por el mismo. Los patrones de conducta que no son de su agrado resultan endebles y no vale la pena el gastar tiempo y esfuerzo en tratar de imponérselos. Si todo marcha bien durante la terapia de juego, el niño puede revelar su YO verdadero al será aceptado por el terapeuta; y debido a esta misma aceptación, crece su confianza en si mismo y aumenta su capacidad para extender los limites de la expresión de su personalidad.

¿Cómo Funciona la Terapia de Juego? 
El Caso de Tom 
Tom tenia doce años, bien parecido, inteligencia superior al termino medio, pero presentaba un serio problema de desadaptación tanto en casa como en la escuela.
Fue remitido a terapia porque era “antisocial y agresivo”, e insistía que todo mundo le echaba injustamente la culpa por los problemas en que siempre estaba metido. Tom tenia padrastro y también una media hermana mucho menor que él, la cual era la consentida de la familia. Tom había vivido casi siempre con su abuela, pero dos años antes de que fuera enviado a terapia, su madre se lo había llevado a vivir con ella, junto con su padrastro y su media hermana. Tom no llevaba bien con ninguno de ellos. Tampoco se entendía con los niños de la escuela, pues nunca se le había permitido jugar con otros niños hasta que fue por vez primera a la escuela y tenia dificultad para adaptarse a otras personalidades.

Primera Entrevista: 
Tom llevaba puesto su abrigo y su sombrero cuando entro al cuarto y se sentó frente a la mesa. Llevaba un silbato de lámina en la mano al cual le quitaba y le ponía la boquilla mientras permanecía ahí sentado.
Su expresión era muy seria y evitaba la mirada del terapeuta.

Tom: pues aquí estoy. Solo vine porque… bueno, por curiosidad, sabes. No comprendí lo que mi madre trataba de decir. Dijo que tú me ayudarías con mis problemas, pero yo no tengo ninguno.
Terapeuta: tú crees que no tienes problemas, pero tu curiosidad te hizo venir.
Tom: ¡Ah sí!, soy curioso. Siempre me meto en todo. Pensé que vendría a ver que pasa.
Terapeuta: tú quieres ver qué pasa en una sesión de orientación
Tom: orientación, esa es la palabra de la que no me podía acordar. Salvo que yo no tengo ningún problema (pausa). Excepto que… bueno….un….mi papa….padrastro, realmente… no lo soporto y el tampoco me soporta, y cuando él y yo estamos en casa hay problemas, problemas, problemas. Yo hago mucho ruido. Pongo, los pies encima de las cosas. No nos soportamos. Solo tolero estar en casa cuando él no esta. Terapeuta: tu padre y tú no se llevan bien.
Tom: Mi padrastro
Terapeuta: Tu padrastro
Tom: Pero yo no tengo problemas
Terapeuta: aun cuando tu padrastro y tú no se llevan bien, no sientes que esto sea un problema.
Tom: No. Y todos los niños me molestan. No me quieren (pausa). No se que decir. Mi mama dijo que yo debía hablar de mis problemas, pero yo no tengo problemas.
Terapeuta: Vamos a olvidarnos sobre lo que te dijo tu mama que deberías hablar. Solo habla de lo que tú quieras. O no hables, si no quieres hablar.
Tom: ¿Cómo del episodio con la bandera de la semana pasada? ¿Quieres oír lo que paso? Todos se unieron en contra mía. Porque dije: “Yo escupo en la bandera” y dije: “¡Heil Hitler!” Todos se me echaron encima. Pero realmente no escupí en la bandera. Solo lo dije para tomarles el pelo. Créeme, que si se los tome.
Terapeuta: les querías tomar el pelo y realmente lo lograste. El decir algo escandaloso como eso realmente hizo que se fijaran en ti de inmediato.
Tom: sin embargo, no se porque lo hice. En verdad yo no escupiría en la bandera. Soy un buen americano y respeto la bandera. Pero lo hice. Todos se unieron en contra mía y me pegaron. Eran más que yo. Terapeuta: no pues comprender el porque haces cosas así a veces.
Tom: No el porqué me pegaron después; pero yo no tengo problemas.
Terapeuta: No te gusta admitir que tienes problemas
Tom: (riendo): Más o menos es eso. Realmente tengo bastantes problemas. Mi padrastro. Nuestra maestra sustituía. ¡Caramba, si que es mala! Y nadie me quiere. No se por qué. Yo creo que no existen las gentes sin problemas.
Terapeuta: Entonces realmente crees que todo el mundo tiene problemas y que tú no eres diferente a los demás.
Tom: Nada más que yo si admito que tengo problemas. Otras personas no lo hacen.
Terapeuta: Es un buen comienzo el admitir que tienes problemas
Tom: Mi vida no es como un día de campo
Terapeuta: No eres muy feliz
Tom: ¿se enteraran otros de lo que estoy diciendo? Mi madre u otras gentes? ¿Estas escribiendo lo que estoy diciendo?
Terapeuta: estoy tomando algunas notas, pero nadie sabrá lo que tú dices durante esta hora.
Tom: (suspirando profundamente) ¿sabes?, esta situación es bastante peculiar. ¿Estas escribiendo esto? Terapeuta: algunas cosas, solo para mi propia información
Tom: Si (pausa larga)
Tom: A los maestros no les importa lo que pasa. A nadie le interesa lo que a uno le pasa y aquí estamos después de la escuela, y ni siquiera eres mi maestra y no te molesto. No te fastidio. Y, sin embargo… (Encoge los hombros)
Terapeuta: crees que otras gentes no se interesan por lo que te pasa y sin embargo….
Tom: Yo tenía curiosidad.
Terapeuta: Tenias curiosidad
Tom: ¡Claro! Yo…bueno, no hay algo que realmente me moleste.
Terapeuta: Crees que tienes todo bastante bien controlado
Tom: pues si. Excepto que; bueno, no puedo pensar en algo que decir. No tengo nada que decir
Terapeuta: si no tienes nada que decir, pues no tienes nada que decir (pausa). Si quieres regresar el próximo jueves aquí estaré. Si no quieres venir te agradecería me lo hicieras saber a más tardar a las tres de la tarde del mismo día.
Tom: Si, realmente me gustaría.
Terapeuta: si quieres irte ahora puedes hacerlo, o si quieres quedarte más tiempo puedes hacerlo. Utiliza este tiempo de la manera que creas conveniente.
Tom: Si (se quita su sombrero y su abrigo). No tengo prisa
Terapeuta: ¿crees que te gustaría quedarte aquí otro rato?
Tom: Si me gustaría echar un vistazo por aquí ¿no te molesta verdad?
Terapeuta: puedes echar un vistazo si quieres
Tom: (mirando todo lo que esta en el cuarto): Te apuesto a que los niños les encanta pintar
Terapeuta: ¿crees que les gusta?
Tom: A mi también me gusta, excepto que en mi salón… oye, verdaderamente si tengo un problema es esa maestra sustituta. De todo se enoja. Parece cangrejo, excepto que si alguien tratara de comérselo de seguro se envenenaría.
Terapeuta: No te cae bien la sustituta
Tom: Me vas entendiendo (examina el barro). Esto ha de ser divertido también (toma la marioneta). Yo podría inventar cantidad de obras chistosas de todos los líos en que me meto. Mi sola biografía haría brotar lágrimas.
Terapeuta: piensas que tu vida es triste
Tom: bueno, lo que quiero decir es que sin duda algo tienen. Siempre estoy metido en lio (Tom coloca su mano dentro de la marioneta). Vamos a ver. Te voy a matar si no haces lo que yo te digo. ¿Entiendes? (cambia su voz totalmente: baja, profunda y amenazante).
Terapeuta: tienes ganas de matar a alguien
Tom: Yo también siento lo mismo a veces, pero por supuesto no lo hago (ríe). Te diré una cosa. La próxima vez que venga voy a darte una función.
Primer Episodio de la Función: “Mi vida y mis problemas”
Terapeuta: muy bien, la próxima vez que vengas harás la representación de tu vida y tus problemas.
Tom: (jugando con las distintas marionetas) estoy seguro de que yo podría hacer unas marionetas
Terapeuta: crees que podrías hacer algunas (Tom sigue jugando con las marionetas).
Por hoy, tu tiempo termino, Tom.
Tom: Bueno, hasta luego. Te veré mañana.

Esta solamente es la primera sesión de la entrevista con Tom, “el niño problema”, en las siguientes sesiones que desarrollare en otro post, daré el resumen final de este caso. Hasta entonces, saludos 😉

Esta es la parte 2 del Caso de Tom, espero les sea util, saludos  😉

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7 opiniones en “Tom, “el niño problema” – Bullying– Estrategias Avanzadas para Terapeutas parte 1”

  1. Gracias por este artículo. Para mí ha sido enriquecedor desde el lugar en que trabajo. Me interesaba encontrar proyectos o estudios educativos que conectaran el arte con el tema del bullying. Y este proyecto es realmente fantástico. Sólo que me falta información para saber dónde lo han realizado. Felicidades y gracias por compartir.

  2. Hola Rocio, aca esta la info bibliográfica
    Referencia: Neuropsicologia de los trastornos de aprendizaje/ Alfredo Ardila, Roselli y Matute / Manual Moderno/ 2005
    Manual de aplicación del Test Guestaltico Visomotor de Lauretta Bender
    De aquí saque este material 🙂

  3. Muchas gracias por el artículo, me gustaría saber el nombre del autor, soy estudiante de licenciatura en la UNAM y me ayudó mucho lo que compartes pero si voy a comentar algo en mi actividad me es necesario poner las citas.

    Gracias de antemano

  4. Pingback: ¿Que es Bullying?
  5. Gracias por darnos acceso a ésta información, soy estudiante de psicología de 4° semestre y los artículos son realmente de gran riqueza además que están redactados en forma muy didáctica.
    Saludos.

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