Uso del juego en psicoterapia cognitivo-conductual

psicoterapia cognitivo-conductual

En la psicoterapia cognitivo-conductual el terapeuta trata de identificar los factores que refuerzan y mantienen los comportamientos problemáticos para poder modificarlos. Muchas de las intervenciones se basan en los condicionamientos clásicos, tal es el caso de la desensibilización sistemática; y en el operante como lo es el manejo de contingencias.

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) con niños incorpora intervenciones cognitivas y conductuales dentro de un modelo de terapia. La idea es desarrollar el pensamiento del niño para que cambie las conductas disfuncionales pero con una justificación del por qué debo hacerlo.

Desde la primera sesión se administran cuestionarios y planillas en los que se evalúan los síntomas, la frecuencia, duración, intensidad y características de estas conductas disfuncionales. Esta medición se repite periódicamente hasta la sesión final, para tener una idea del cambio obtenido.

Al igual que en otras modalidades de terapia infantil, en la TCC, observar el juego del niño proporciona una comprensión de los pensamientos, sentimientos y visión del mundo por parte del mismo.

En la TCC, el moldeamiento se emplea para enseñar al niño habilidades de afrontamiento adaptativas. En esta modalidad de terapia infantil, el modelo suele ser un juguete (animal de peluche, títere, o algún otro) que demuestra el comportamiento que se quiere que el niño aprenda. El moldeamiento también puede darse utilizando otros materiales, como son los cuentos, películas, fabulas o programas de TV, entre otros.

El role playing resulta ser efectivo con niños en edad escolar, aunque es posible también aplicarlo mediante la técnica de moldeamiento, donde por ejemplo un niño que tiene temor a la separación podría ver un títere igualmente temeroso mientras practica el separarse de la madre e interactúa con los demás.

La relación terapeuta-paciente es de colaboración, ya que es un enfoque es didáctico. El niño y terapeuta se comprometen a trabajar con un objetivo común. Los pacientes pueden aportar sugerencias y participar en el diseño de las tareas para el hogar. En muchos casos, se utiliza la Biblioterapia, que consiste en que el terapeuta recomiende o facilite libros acerca del problema para que el paciente se informe de lo que le sucede.

Al comienzo de cada sesión el terapeuta indaga y revisa las tareas que el niño trabajó durante la semana e investiga cuáles se necesitan resolver en ese momento. Antes de finalizar la sesión el terapeuta planea las actividades para la semana siguiente.

Técnicas de la psicoterapia cognitivo-conductual

Técnicas Conductuales

• Control y agenda de las actividades

• Tareas asignadas en forma gradual

• Experimentos conductuales para poner a prueba las creencias y pensamientos

• Jerarquía de estímulos y exposición

• Relajación

Técnicas Cognitivas

• Reestructuración de los pensamientos y creencias disfuncionales

• Descubrimiento guiado para encontrar los significados

• Identificación de los pensamientos automáticos e imágenes el recuerdo

• Role playing

Técnicas de Resolución de Problemas

• Fragmentación de los problemas mayores en unidades manejables

• Identificación de los pensamientos y creencias en la resolución de problemas

La Terapia Cognitivo-Conductual, en el caso de los niños, puede establecer objetivos y agendas específicos en cada sesión, pero se requiere de un tiempo libre al final para que el niño pueda aportar material espontáneo que se incorporará a las intervenciones más directivas y estructuradas del principio.

Un ejemplo del uso de este tipo de participaciones en el tiempo libre del final de las sesiones, se destaca en el tratamiento de un niño que tenía encopresis de cinco años de edad.

El niño demostró, mediante un oso de juguete, un temor a caer en el excusado y que éste lo succionara. Mediante el juego con el oso, el terapeuta ayudó a que este niño identificara el temor y llegara a sentirse más cómodo con el excusado (los padres del menor informaron del uso que éste hacía del excusado, y lo reforzaron por medio de la aplicación de estrellitas en casa). El terapeuta integró temas relacionados con los sentimientos acerca de los pantalones manchados por medio del oso. A pesar de que el terapeuta elaboró una agenda para las sesiones, hubo tiempo para el juego espontáneo del niño, al cual se incorporó dentro del tratamiento.

Por supuesto que la técnica terapéutica del TCC se puede utilizar en base a las necesidades del paciente, a pesar de esto es importante mencionar que manejar un único modelo terapéutico seguramente no funcionara para todos los pacientes. Por lo mismo el terapeuta debe forjarse en diversos modelos terapéuticos para que sea él quien se adapte a las necesidades del paciente y no el paciente al terapeuta.

Lo extraordinario es que el uso del juego en psicoterapia infantil es un factor impredecible ya que nos facilita a descubrir psicopatologías del niño y al mismo tiempo puede ayudarnos a sanarlas. Por lo que hacer buen uso de la técnica de juego en psicoterapia infantil facilita el proceso terapéutico.

Referencia: Fayne Esquivel y Ancona “Psicoterapia infantil con juego casos clínicos” El juego y la psicoterapia infantil. Manual Moderno. México, México. 2010. Págs. 265

Compártelo y mira lo que sucede!

4 opiniones en “Uso del juego en psicoterapia cognitivo-conductual”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.